
Saturday, May 23, 2009

Saturday, May 02, 2009
Por Luis de la Paz
La Revista del Diario (Diario de las Américas, Miami)
http://www.larevistadeldiario.com/news.php?nid=2480
El escenario cultural cubano de la primera década del castrismo (que ya lleva cinco) estuvo marcado por el fuerte contraste entre los escritores que de una manera cobarde y ladina se plegaron al régimen y aceptaron las reglas de “dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución nada”, la tristemente célebre frase de Fidel Castro en la Biblioteca Nacional (1961), y los que retaron de manera valiente y digna a la dictadura. En ese pequeño grupo de autores que soportaron con estoicismo los embates del aparato cultural oficial, está la escritora Belkis Cuza Malé (Guantánamo, 1942), que fue arrastrada junto a su esposo, el poeta Heberto Padilla (1932-2000), a una retractación pública de sus ideas y convicciones por el solo hecho de disentir del gobierno. El famoso Caso Padilla fue uno de los episodios más penosos que se recuerdan en las letras cubanas.Belkis es una de las voces femeninas más sobresalientes de la poesía cubana. Desde sus primeras entregas, El viento en la pared (1962) y posteriormente con Tiempo de sol, publicado con Ediciones El Puente en 1963, colección creada por el escritor José Mario, donde se dio a conocer lo más joven y brillante de la poesía cubana de los sesenta, se apreciaba la sensibilidad de esta escritora, que en el exilio ha continuado su labor creativa y sostenido la revista Linden Lane Magazine, la publicación periódica especializada en literatura que más tiempo se ha mantenido circulando, más de treinta años. Otros de sus libros de poesía son Juego de damas (Termino Editorial, 2002) y más recientemente La otra mejilla (ZV Lunáticas, París, Francia, 2007).
Si los poemas de sus primeros libros, estaban marcados por la frescura propia de la juventud –la escritora frisaba los veinte años en esa época–, los textos que habitan en Juego de damas y en particular en La otra mejilla, traslucen madurez, distanciamiento y reflexión. Aunque en una entrevista afirma que se trata de: “un libro escrito mayormente en los años sesenta y pico y setenta en Cuba”, tal parece que el reposo y repaso de los poemas, ha cuajado en este pequeño volumen, que ofrece un alegato de fe, esperanza, confianza y amor. No hay rebuscamiento en las imágenes, ni sorpresivos giros que pretendan recalcar una sonoridad en particular. Los versos son diáfanos, el mayor peso lo lleva la idea que transmiten, la sensación que proporcionan. “Mi madre decía siempre/ que la patria era cualquier sitio,/ preferiblemente el sitio de la muerte”. Hay que haber vivido mucho y ser un desterrado para abarcar el sentido expreso de estos versos. O de estos otros: “No lo niego./ Somos un pueblo/ que huye de su destino;/ cuerpos de coral/ que el sueño devora/ con sólo mirarlos./ No lo niego”.
Conmovedores lo son también Jagüey Grande, Sábado, La alegría salvaje y Credo. A los que hay que añadir los que se encuentran al final del libro, Naturaleza muerta, Retrato y Oda para un conquistador de lo desconocido, dedicado a Padilla donde se puede leer: “Alguien, el menos indicado,/ le sobrevivió para contarnos/ que ni la vanidad ni el temor a lo desconocido/ lo apartaron del camino./ Ya no habrá regreso, ni mar,/ ni sombra./ La calumnia no perdona a sus víctimas”.
La otra mejilla es un libro hermoso que recapitula y sintetiza los golpes de la vida.
Wednesday, April 29, 2009
Belkis Cuza Malé

Domingo 29 de abril de 1979. No sé cómo habían logrado llegar al aeropuerto, pero allí estaban algunos de mis amigos, entre ellos José Cid y Carlos Verdecia, César López, Pablo Armando Fernández y otros que confundo entre el humo de la memoria, como a Miguel Barnet. Era una despedida. Todos sabíamos que no iba a regresar. Nadie lloró, ni siquiera yo, cuando abracé a mi hija de trece años que se quedaba en tierra, ni a Heberto Padilla, mi marido. Yo les había prometido que iba a remover cielo y tierra para sacarlos de la Isla, y mi viaje tenía también ese halo esperanzador, dentro de la tristeza propia de estas despedidas donde se abandonaba familia, amigos, hogar, patria, y el alma queda prendida de un hilo.
Días antes, el director de Inmigración, un joven militar con altos grados, me había citado a su oficina para coordinar los detalles de mi salida. Se movía alegre e inquieto por el despacho y finalmente fue a sentarse en una esquina de su buró, mientras me decía sonriente: ^Bueno, ¿por dónde te quieres ir, y cuándo?^: Yo casi que no podía creerlo. Durante meses había ido regularmente a Inmigración en busca de un permiso para visitar a mi madre, enferma en Miami. Algo que los burócratas y policías que controlan vida y milagro de los cubanos, no lograban entender, pero como insistía continuaban dándome falsas esperanzas. Hasta que Fidel Castro autorizó mi salida, y entonces todo cambió por arte de magia. Historia que no voy a contar aquí, pues merecería capítulo aparte.
No sólo se me abrieron las puertas de salida, sino las de la oficina del más alto funcionario de Inmigración, ahora todo halagos y consideraciones, ante la incredulidad de aquel otro vestido también de uniforme, y al que ya conocía por mis múltiples gestiones y anteriores visitas al lugar. Sentado frente a una máquina de escribir, y mientras me llenaba los documentos pertinentes, le oí el insulto "más hermoso" que he recibido en mi vida: ¨Aquí venía una periodista loca que quería un permiso para visitar a su madre en Miami^. Me rei por dentro, pero no dije nada. Aquello era casi un elogio a mi tenacidad.
Cuando el viejo Brittania de Cubana de Aviación descendió una hora después en Kingston, yo creía haber vuelto a Cuba y estar en Santiago, pues sus montañas así me lo sugerían. Sentados en los salones de espera por el avión que nos llevaría a Miami, mi hijo Ernesto, entonces con seis años, me pidió que le comprara una de aquellas barras de chocolate que veía en la tienda de enfrente, y que aunque nunca las había comido, sospechaba deberían saber a gloria. Le expliqué que no tenía dinero alguno, pero él no dejaba de insistir, y yo, entre apenada y triste, de intentar convencerlo. Hasta que una voz se alzò por encima de la de Ernesto y con ésta, el milagro solidario: "No se preocupe, aquí tiene para que le compre varios chocolates al niño", mientras me entregaba cinco dólares recogidos al momento entre un grupo de cubanos que entonces esperaban también el cambio de aviones hacia Miami. Eran parte de esos primeros vuelos de la comunidad cubana que visitaban a sus familiares en Cuba. Entre la multitud, otros tomarían el avión hacia la Isla y era óbvio que estaban vestidos con varias ropas, una encima de las otras, a fin de burlar los requisitos de peso que exigìa la aduana en Cuba.
Horas más tarde, y mientras despegábamos rumbo a Miami en el vuelo de Air Jamaica, Ernesto me comentó con complacencia y sabiduría: ¨Esto sí es un avión¨. El recién saboreado chocolate y el nuevo avión le habían devuelto la alegría que la despedida y el nerviosismo de los últimos días habían ahuyentado.
Casi una hora después, descendíamos sobre un Miami luminoso, que la noche se había encargado de transformar, del mismo modo en que mi vida y la Heberto Padilla, sin patria, pero sin amos, como decìa Martí, ya no serían las mismas.
Miro ahora hacia atrás, sin rencor, y me pregunto, parodiando a Gardel, si treinta años no fueron nada o sólo el comienzo de nuestro verdadero destino, con una nueva patria y aquella desazón de saber que siempre hemos vivido en Cuba, como diría Heberto en su poema.
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Sunday, March 22, 2009

(A 38 años del Caso Padilla)
Belkis Cuza Malé
Boceto de Juana Borrero (1877-1896) para el cuadro ¨Nacimiento de Venus¨
Como vivo en un presente eterno, olvido contar los años. Pero alguien me habló esta mañana del Caso Padilla y de pronto recordé. SÍ, han pasado 38 años.
Entonces fui y busqué una foto de Heberto Padilla, una de ésas--creo que del fotógrafo francés Pierre Golendorf--, donde está con la misma ropa con que se vistió a toda prisa en presencia de los policías que vinieron a arrestarnos el 20 de marzo de 1971. Porque Heberto estaba durmiendo cuando la Seguridad del Estado tocó a la puerta fingiendo ser el hombre del telegrama. Dormía desnudo, lo recuerdo bien, pues el apartamento era un horno si el viejo aparato de aire acondicionado no funcionaba a todo dar.
Allí está todavía en la foto, con aquel jean color crema que le había regalado el poeta mexicano Efrain Huerta, y una camisa de cuadritos, donde prevalecía el amarillo. Aparece rodeado de nuestros libros, de la máquina de escribir y de algunos afiches, como aquel del fotógrafo norteamericano Lee Lockwood, y otro, una reproducción de un Roualt, que ponían una nota de color en el pequeño apartamento que dentro de su modestia quería ser también hogar de escritores.
Nunca he entendido la forma en que lo describió Jorge Edwards en su libro Persona Non Grata. Porque mal que bien, nuestro apartamento de entonces, en la calle O y HUmboldt, a una cuadra de la Rampa, era un sitio amable,como digo, lleno de libros y cuadros, de fotos. Nada de lujos, claro. Tenía una habitación que transformamos en estudio, con un sofá cama (conseguido tras la gestión de Luis Santiago, un amigo inolvidable), y las paredes estaban cubiertas de libros y cuadros. La salita la había transformado en una cocina comedor, y al costado estaba el cuarto de mi hija, con una ventana.
Por extraños designios de la vida, las cuatro sillas de mimbre del comedor pertenecieron al dramaturgo Julio Matas, que había vivido en el edificio antes de marcharse de Cuba. A la vecina que heredó su apartamento le cambié aquellas hermosas sillas de mimbre por algo que no recuerdo.
En este mismo edificio, pero en un piso más alto, vivía la actriz Ingrid González, primero con su ex, el crítico Rine Leal, y luego frequentado por los maridos subsiguientes de Ingrid, incluyendo a Reinaldo Arenas, Noel Nicola y Joaquín Ordoqui García Buchaca. Este último solía visitarnos y compartir incluso algún que otro pato congelado que había *robado* del freezer de sus padres. El viejo Joaquín Ordoqui y su esposa, la García Buchaca, permanecían bajo arresto domiciliario en una finca de los alrededores de La Habana. Así que Joaquinito, el único que podía entrar y salir de aquel sitio, se aficionó a la conversación filosófica con Heberto, pero nunca tocamos el tema de sus padres, óbviamente prohibido, pues hubiera sido una descortesía de nuestra parte. Por mucho que me mataba la curiosidad, jamás abrí mi boca con preguntas indiscretas.
El edificio tenía fama, es decir, mala fama --y hasta un indecente nombrete--, cuando en 1967, y tras una peripecia que pudiera ser tema para una novela, me mudé allí. Habíamos recorrido La Habana y el Mariano de entonces, en el viejo automóvil del escritor Antonio Benitez Rojo, en busca del apartamento menos malo que se ajustara a lo único que me ofrecían. Yo preferí aquel que estaba cerca de la Rampa, y que aunque no tenía refrigerador (otra odisea para luego conseguirlo), ni balcón a la calle, y se accedía al primer piso por una escalera siempre a oscuras, una vez que cerraba mi puerta lo invadía la luz maravillosa que entraba por la ventana. Eso era suficiente para mí.
No podía quejarme. En 1966, divorciada, y en la calle y sin llavín, como decimos, aquel sitio se transformó pronto en un hogar para mí y mi hija. Y luego para Heberto.
Cuando entré por primera vez, no se habían borrado las huellas de los antiguos moradores, sus vibraciones. Pronto, la vecina chismosa se encargó de informarme que Caridad, que así se llamaba la inquilina anterior, se había marchado a Estados Unidos, tras haber estado en prisión. Nunca supe el nombre completo de Caridad, pero aquella manzana y otras ofrendas religiosas que encontré en un rincón, presumían que buscó la protección de los dioses africanos, seguramente con la esperanza de que se le abrieran todos los caminos.
No sé si Caridad fue feliz allí o no, pero a nuestro modo, Heberto Padilla y yo lo fuimos, amándonos, viviendo intensamente y recibiendo a amigos (ahuyentando también a unos cuantos espías e informantes de la Seguridad del Estado). Allí escribió Heberto Fuera del juego, y yo, Juego de damas. Sí, fuimos felices en O y Humboldt, aunque como Caridad, terminásemos en una celda de la Seguridad del Estado.
Al cabo de 38 años sólo deseo recordar los momentos eternos: el amor, y la luz marina que se colaba por la ventana.
Friday, March 13, 2009

También ha sido Ani la que ha bautizado este sitio, que en lo adelante se llamará Rancho Casa Azul, así que no lo olviden


Arturo Cuenca y Belkis. Con cisne al fondo
Arturo Cuenca, Belkis y Ani Arenas
Thursday, March 12, 2009
Celebración en el Rancho Casa Azul

El Nuevo Herald Opinión
Publicado el domingo, 03.08.09
DIA DE LA MUJER
Las mujeres ¿estamos locas?
By BELKIS CUZA MALE
Hoy se celebra el Día Internacional de la Mujer, un día memorable, aunque sea hechura de una comunista, Clara Zetkin. Es un día de homenaje a la mujer como ser humano. Porque desde que el mundo es mundo las mujeres han estado sometidas a un equívoco. Y la culpa la carga Eva, la primera mujer, por haberle dado de comer a Adán la fruta prohibida. Ya sabemos lo cabezonas que somos las mujeres, lo contradictorias, así que no me extraña que seamos las culpables de nuestra propia desgracia.
Fíjense que no sólo Eva le dio a Adán a probar de la fruta prohibida, sino que despertó en él todos sus instintos y se abrió de este modo el conocimiento al bien y el mal. No sin razón Napoleón Bonaparte tuvo que dictar un mandato recordándoles a sus tropas que en el ejército estaban prohibidas las mujeres, y que sólo podían acompañarlos las lavanderas. Las otras, las infiltradas, recibirían varios fuetazos como castigo. Imagínense un ejército arrollador como el de Napoleón, de más de 50,000 soldados, donde tuvieran también que liar con las mujeres haciendo de las suyas. Porque sin duda esas mujeres querían seguir a sus hombres, cocinar para ellos, confortarlos, cuidarlos tras la batalla y sanarles sus heridas. Y, por supuesto, hacer el amor con ellos. Así eran y así son las mujeres.
Sí, las mujeres han sido siempre las madres de los hombres. Y no van a dejar de serlo. No importa que sean las adorables amantes y las fabulosas deidades que ganan concursos de belleza, que vuelan al cosmos, que escriben libros extraordinarios o que tienen manos de cirujanas y ojos para la batalla. Las mujeres no quieren dejar de ser madres de toda la humanidad. No quieren dejar de ser símbolos de la madre tierra, no quieren dejar que las encasillen en definiciones absurdas. Las mujeres fueron creadas por Dios con una encomienda divina: la de ser madre de todos y cada uno de los hombres, y ser semillas.
De la costilla del hombre la hizo Dios, no como un símbolo de dependencia al otro sexo, sino para dejar bien claro que el hombre y la mujer son una sola pieza, que deben vivir como esporas de una misma levadura.
Eso no niega la independencia de cuerpo y alma, ni la forma de actuar de acuerdo con mentalidades distintas. La mujer es un complemento del hombre y el hombre es un complemento de la mujer. Nadie estará perfecto si no encuentra eso que llamamos su media naranja. Donde no hay una mujer la vida es inconcebible.
La importancia de celebrar el Día Internacional de la Mujer radica precisamente en que cada día desde que abre los ojos hasta que reposa su cabeza en la almohada, la mujer respira, trabaja y lucha por todos y cada uno de los seres humanos que tiene a su alrededor, llámense el esposo, el amante, los hijos, o los amigos. La mujer es una diosa, una reina, una cocinera, una profesional en todos los campos, una lavandera, una celebridad. Sí, eso y más. Va viviendo todas las etapas de la vida con la misma pasión que puso Dios en su corazón. Y en la medida en que crece se fortalece, se hace única. Si las mujeres no fuesen como son, la obra de Dios no estaría completa. Por eso hay que poner como ejemplo en todos los aspectos a María, la madre de Jesús. En ella se resume la maravilla de la condición femenina: amor, pureza, sacrificio, entrega. Ella es el súmmum de ese otro sexo del que hablaba Simone de Beauvoir. María, tan moderna en su tiempo, fue madre y esposa ejemplar y también la más valerosa, al seguir paso a paso el calvario de su hijo. Y junto a ella estaban esas otras mujeres que también le acompañaron con devoción durante sus peregrinaciones, un pequeño conglomerado de devotas que le daban de comer, y se preocupaban porque al hijo de Dios en la tierra no le faltase nunca la presencia amorosa y desinteresada de estas madres, porque otra cosa no eran, madres al cuidado de este hijo único y divino que era Jesús para todas ellas.
Inferiores nunca hemos sido, lo siento. El movimiento feminista es una exageración. Las mujeres jamás, ni siquiera en los países donde es legal la poligamia, se han dejando aplastar por los hombres. En los rincones más extraños de este mundo hay mujeres luchando por ser lo que son, seres iguales que el hombre (y en muchos casos, lo siento, superiores), capaces de crear un mundo interior propio, maravilloso, para ellas.
Los que han intentado discriminar, esclavizar o abusar de las mujeres han salido siempre mal. Así que una vez más: ¡vivan las mujeres!
belkisbell@aol.com
Monday, February 23, 2009
La otra mejilla en El Nuevo HeraldEl Nuevo Herald
La otra mejilla puede no recoger los mejores poemas de Belkis (aunque sí algunos de ellos), pero sin duda sí los más ''libres y ligeros'' que haya escrito. Nuestra querida Belkis ha encontrado por fin una voz descansada, sabia (Todo lo he visto, todo, sin entender nada) sin pretensiones de competición literaria inconsciente, suya propia. Frescura de visión, nostalgia reposada por paisajes de su memoria existencial (Una vez atravesamos ese pueblo.../ Olía a cal este pueblo,/ a naranjos...), cuestionamiento humilde de retóricas patrióticas (Mi casa es mi patria.../ el sitio de la muerte), simple alegría de vivir y apreciar las experiencias más cotidianas, eso entrega Belkis, seguro que sin proponérselo, en este texto que nos la devuelve no como la columnista siempre agradable de leer, pero a veces desconcertante, en las páginas de El Nuevo Herald, o como la autora de libros polémicos, aunque muy leídos, sino como la buena poetisa, o el buen poeta, que siempre ha sido.
Al lector sensible le bastará leer el primer poema, La alegría salvaje, para rendirse ante esta nueva Belkis ''liberada''. ¿Qué otra cosa puede ser la alegría sino contemplar un campo de lilas silvestres acariciadas por el viento?
En el poema Credo, dos páginas después, con blasfemo fastidio Belkis pregunta: dime, por Dios, qué hago yo aquí,/ tan pequeñita,/ ¿aguardando el cielo o el infierno?/ Por favor olvídate de mí... La angustia existencial, aquí, ya no es desgarrada, y mucho menos cínica o rebelde como en otros textos anteriores. Ella sólo quiere, después de haberlo visto todo, que la dejen tranquila, Vivir en la cabeza de un pintor,/ ser soñada o ser como una rama caída en el bosque.
Y no es que haya olvidado los horrores, personales y colectivos, que la marcaron y forjaron, ni la cara de los verdugos que la humillaron y torturaron. Ya no le interesa, cierto, escarbar en el carbón,/ entre las cenizas humeantes/ de la Gran Cocina/ donde esperanzas y mitos,/ holocaustos y bocas censuradas/ se cuecen. Pero no ha olvidado, porque es esencia del poeta no olvidar. En Melancolía III, por ejemplo, se pregunta: Los espejos, ¿quién rompió los espejos?.../ ¿Quién detuvo el tiempo y juntó/ las espinas del cactus para mi corona?/ ¿Quién? ¿Un niño crecido en el rencor?/ ¿Un abogado lúcido en la mentira,/ un discípulo/ reinventando el Infierno?. Y en Diáspora, lacónicamente y sin ningún discurso planfletario, le recuerda al mundo la tragedia del pueblo cubano: Somos un pueblo/ que huye de su destino;/ cuerpos de coral/ que el sueño devora/ con sólo mirarlos. Lo que ocurre es que Belkis, finalmente, viene de regreso del Infierno, y ya no grita ante el horror. Sabe que no es necesario. Su perra, entre otros maestros, se lo ha enseñado: Mi perra es sabia y dice: Cállate,/ ¿no te bastan las miradas?
Es esta nueva actitud la que ha liberado los versos de Belkis. Y la que les ha dado ''ligereza''. Para gozo y disfrute de los muchos lectores que admiramos su poesía desde hace décadas.•
Friday, February 13, 2009
Roberto Ampuero
.Wednesday, February 04, 2009
Esta vez Olga, con esa energía radiante que la caracteriza, asentía mientras puntualizaba lo que también ella sentía y veía a mi alrededor. !Madre e hija maravillosas!
Me hubiera gustado que las horas no pasaran, que la conversación se alargara por días y poder recuperar de ese modo los años sin vernos, aunque los vasos comunicantes no se habían cerrado nunca. Maya es como una hermana espiritual que desde New York, Egipto (visitando las piramides) o cualquier otra dimensión, se ha mantenido siempre a mi lado. Me alegra saber que ahora tengo a Olga cerca, pues vive a unos minutos del rancho.Me he demorado en poner estas fotos aquí porque recién hace dos días Maya me las envío.
Gracias a mis queridas amigas por la visita y el amor. !Dios las bendiga!
Friday, January 30, 2009
Antes de marcharse a New Jersey, Vicente Echerri vino a cenar conmigo a esta nueva "CasaAzul" --ahora en la Florida. Le acompañaban los poetas Reinaldo García Ramos y Juan Cueto. A Reinaldo lo conozco de cuando éramos casi adolescentes y nos intercambíabamos cartas casi semanales, pues yo vivía aún en Santiago de Cuba, y él en La Habana. Pero a Juan Cueto, a pesar de los intercambios de correo electrónico y sus varias colaboraciones en Linden Lane Magazine, lo vine a conocer en persona este martes en casa.
La cena resultò un éxito, pues mis invitados elogiaron mis artes culinarias y especialmente a ese pavo con sabor a lechòn asado, que fue parte del encanto de la noche. Juan dice que es el pavo màs sabroso que ha comido en su vida, y miren que los cubanos son reticentes a ese pájaro. Pero como siempre, mis recetas son parte del misterio y la magia que pongo en todo. Jajaja.

Cumpleaños de Heberto Padilla en Padilla
Cigars, de la Calle Ocho, con la presentación del libro Casi de memorias, de Vicente Echerri.
Foto de Pedro Portal, El Nuevo Herald: George Riverón, Belkis Cuza Malé y Vicente Echerri.
El pasado 20 de enero fue el cumpleaños de Heberto Padilla. Hubiera sido el 77. Para celebrarlo, Padilla Cigars presentó el libro Casi de memorias, del poeta Vicente Echerri, dedicado a su amigo Heberto. Fue un emotivo encuentro, en el que me cupo el honor de hacer la presentación de Vicente, luego de que María, la hija menor de Heberto, les diera la bienvenida a todos a nombre de Padilla Cigars.
Al cabo de trece años de no vernos, el cumpleaños de Heberto, y la salida de Casi de memorias, un excelente poemario, hicieron posible el encuentro. Allí estaban los amigos de Echerri y de Heberto, la familia Padilla toda y algunos fieles lectores de Vicente, deseosos de oir a su columnista preferido y pedirle el autógrafo. Así de popular es nuestro amigo, no me cabe dudas. Vicente firmó copias de su libro, luego de leerlos una excelente introducción.
Les copio lo que escribió Olga Connor, de El Nuevo Herald, sobre la presentación de Casi de memorias.
Echerri honra a Padilla con `Casi de memorias'
Olga Connor
La Fábrica de Tabacos Padilla, en la Calle Ocho, diseñada por Giselle Padilla, sirvió de marco a una presentación de Bluebird Editions para celebrar los 77 años del natalicio del fallecido poeta cubano Heberto Padilla, presentando el poemario Casi de memorias, de Vicente Echerri.
George Riverón, uno de los editores de Bluebird y autor de la portada del libro, inició el acto. La escritora Belkis Cuza Malé, que fue esposa del poeta y madre de Ernesto Padilla, presidente de la tabaquería, hizo la presentación de Echerri. ''Es un poeta sin retórica, fresco, alejado del lugar común, un juglar moderno que regresa de un largo viaje'', declaró, recordando sus encuentros con Echerri en La Habana y en Nueva Jersey, donde se hicieron muy amigos. Habló también de Stewart, el gato de Echerri que fue regalo suyo. Con esa historia comenzó Echerri a describir a Padilla: 'Viendo al gato que dormitaba sobre algún almohadón y quien, por un instante, levantaba la cabeza para mirarlo, hacía una rotunda declaración de principios: `yo quisiera ser como ese gato: estar siempre durmiendo sobre una bandeja y una vez al año escribir un poema' ''.
Esta declaración le dio pie a Echerri para elaborar una fuerte parábola sobre el contraste entre la molicie del gato y la exposición en una bandeja dura y fría, algo un poco incongruente, que aludiría, según él, a la cabeza de Juan el Bautista, ofrecida en una bandeja a Salomé, y sería a su vez signo del sacrificio del poeta Padilla en una Cuba militarizada y corrupta. ''Canción del juglar, uno de los más hermosos poemas de su libro El hombre junto al mar, arranca con dos versos que definen este conflicto'', anotó Echerri: "General, hay un combate entre sus órdenes y mis canciones' ''.
Luego siguió diciendo que Padilla 'era prolijo, en ocasiones, sobre todo en la conversación, en señalar lo que la poesía no era, en su criterio, no debía ser: `ese reinado de la metáfora donde toda aproximación oblicua era considerada una excelencia' ''. Pasaje que aparece en el prólogo al primer poemario de Echerri. ''Aspiraba a que el español se despojara de la retórica que lo enfermaba desde tiempos de Góngora y que huyera, al mismo tiempo, de los fáciles tipicismos que siempre están prestos a contaminar toda literatura'', siguió diciendo. ``Yo siempre me he sentido afín a su estética, a una poesía que le sea connatural la sencillez, que no es el equivalente de la ramplonería, y, al mismo tiempo, que esté infundida por una pasión que la salvara de cualquier trampa prosaica''.
mailto:olconnor@bellsouth.net
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Sunday, January 18, 2009

Ayer, sábado 17, El Nuevo Herald publicó mis Profecías 2009, en la sección de Opiniones, y como cada año siempre recibo mensajes de los lectores comentado o simplemente dándome las gracias. Por eso cuando abrí mi correo electrónico y encontré uno con el sujeto "De Maximiliano", no podía sospechar la sorpresa que me esperaba.
Maximiliano estaba furioso y me insultaba. Su mensaje parecía dirigido en primer lugar a mí, pero luego se le iba la onda y cambiaba a la segunda persona. Había cierto descuido quizás voluntario en la redacción, pero sin duda me olía a anciano. Se excusaba por los insultos, alegando no querer ofenderme. He aquí su mensaje:
referente al escrito de belkis cuza male profecías 2009 realmente hacia gran parte del tiempo que no leía tantas sandeces juntas en un solo panfleto ,me refiero con todo respeto y sin el mas mínimo animo de ofender a su columna de la sección de opinión del herald ,con profecías , sacadas aparentemente de su espejo interior como ella misma dice ,solo que me temo que dicho espejo debe estar algo empañado,saludos maximiliano
Curiosa, fui y examiné los datos del email, pues tengo un programa especial que identifica los IP de los correos electrónicos, su procedencia, el servidor, y si está usando un anonymous Proxy. !Sorpresa! El correo venía de La Habana, no sin antes pasar por la Yahoo del Reino Unido.
No quise quedarme callada, pues es obvio que si tiene internet es porque disfruta de las prebendas de la tiranía, al menos, segura estoy de que alguien que ande zapateando las calles habaneras para buscar algo de comer no pierde su tiempo --de tener internet clandestino-- en escribirme sobre mis Profecías.
Mi respuesta fue directa, y al final le copiaba la información obtenida en mi programa de identificación de IP y demás:
No solamente soy síquica, Maximiliano, sino detéctive. Y mira de dónde escribes, de la Seguridad del Estado. Pon tus barbas en remojo porque pronto se te va a acabar la guapería.
Si quieres, rezo por ti, porque soy cristiana y me da pena ver tu alma.
Bendiciones,
Belkis Cuza Malé, en el Nombre de Jesús.
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Luego, pasado un buen rato, me quedé pensando en aquel Maximiliano, y de pronto tuve una especie de revelación: !MAXIMILIANO! Claro. Apuesto a que en Cuba no hay más de diez con ese pomposo nombre. Y dentro del nombre estaba la verdad: MAXIMO LIDER. Y para colmo, en los números que aparecen en su dirección, aquel 2523 contiene la cifra 7 (julio) y 53 (1953), la fecha del Moncada.
?Estoy delirando? No, me guío por mi Espíritu y veo claramente ahora a Fidel Castro en su cama de enfermo, escribiendo torpemente ese mensaje en su laptop. Lo delatan sus fingidas palabras de cortesía, de querer ser civilizado y agregar aquel "sin ánimo de ofender". También es óbvio que a su vez dejó un mensaje en el propio Herald, debajo de mi artículo. Un mensaje donde me llama loca, y repite la palabra sandeces. Y no me cabe dudas de que los otros mensajes negativos han sido puestos allí también por la Seguridad del Estado, en represalia porque descrubrí la procedencia del email. Además, advierto que han añadido uno reciente donde se me amenaza con matarme a pedradas como dice hacían en la antiguedad con los faltos profetas. Y como conozco las entrañas de la dictadura cubana, escribo esto para dejar constancia de esta amenaza que yo tomo muy en serio.
Pero, pensando en las razones que llevarían a Fidel Castro a enviarme ese mensaje insultante, salta a la vista en primer lugar que un hombre como él no cree ni en su sombra, pero quiere jugar el juego, quiere saber si de verdad soy una buena síquica y adivino quién me escribió. Y en segundo lugar, quiere también que yo diga que está vivito y coleando como ha dicho el gorila Chavez. Lo probable, y lo que vi hace días, era que había estado en coma, y ha vuelto a recobrar la conciencia. Todo es posible. De ahí el nuevo mensaje contradictorio de Chavez, añadiendo además que FC le escribió una carta la semana pasada.
Y claro, yo estoy diciendo aquí ahora lo que veo: a Fidel Castro en cama, salido de un coma y pataleando porque no se quiere morir, y lo primero que hace por la mañana es leer El Nuevo Herald, no importa que los médicos le hayan aconsejado descansar y olvidarse del mundo. Todo esto lo digo porque así lo he intuido y visto ayer.
Friday, January 16, 2009
Lanzar la flecha bien lejos y Rosa Ileana Boudet me honran dos veces.
justificaciones, porque no las necesito. Elvis es un tema de primer orden en la cultura norteamericana, de modo que la Universidad de Oxford, en Mississippi, le ha dedicado seminarios y lo incluye en su curriculum de estudios), les invito a que visiten el blog Lanzar la flecha bien lejos, de Rosa Ileana Boudet:Wednesday, January 07, 2009

Belkis Cuza Malé
Como suelo hacer a comienzos de cada año, interrogo a mi espejo interior --es decir, a mi Espíritu--, para que me revele aquellos acontemientos y hechos que han de suceder en el lapso de 365 días, que completan un año. No siempre estos hechos se dan en ese espacio de tiempo, por la sencilla razón de que el tiempo del Espíritu no es el mismo que el de los seres humanos. Si alguien se detuviera a revisar mis profecías de años anteriores comprobaría lo que digo. Hace mucho dije en una de ellas que Hillary Clinton aspiraría a la presidencia de este país, pero que no alcanzaría el triunfo. También, que el Príncipe Carlos se casaría con su amante Camila; que el precio de la gasolina bajaría a un dólar (y ya andamos cerca); que varias mujeres ocuparían la presidencia de ciertos países latinoamericanos y también en el mundo, incluso en Africa. Que habría paz por un tiempo entre Israel y Palestina. Repito, dije por un tiempo. Ya vemos cuándo se ha acabado.
Y así podría ahondar en todos estos años de profecías donde aparecen el sunami, los incendios de California, los de la discoteca de Buenos Aires, y muchos otros que ahora no recuerdo en propiedad. Pero quisiera insistir en tocar un sujeto en especial que hasta ahora aparecería como un error al profetizar que Fidel Castro moriría alrededor del 18 de marzo. Vuelvo a insistir en que ésa es la fecha dada, sólo que como les digo, no siempre coinciden el tiempo del Espíritu con el de este planeta. ¿Podemos esperar, pues, que Fidel Castro abandone este mundo alrededor del 18 de marzo? Dejemos que sea Dios quien decida en qué año lo manda al infierno. La muerte de alguien no es asunto nuestro, queridos lectores, por mucho daño que le haya hecho a la humanidad. Lo único cierto es que no se habrá de quedar para semilla, como se dice popularmente. De tanto sus víctimas desearle que lo venga a recoger el demonio, ha sobrevivido y sigue pataleando. Y hasta se ha vuelto contestarario desde su propio blog, porque sabe que los cubanos del exilio son sus lectores más fieles, por desgracia.
Pero volviendo al tema de las profecías, les pongo aquí la primera: la guerra entre Israel y Hamas se extenderá hasta mediados de marzo, cuando se firmará un armisticio de cese al fuego propiciado por las fuerzas de paz que se mueven en el mundo. Pero sólo después de que Israel deje sentir toda su fuerza y destruya los cimientos de los Hamas, con bombas de gran intensidad.
Raúl Castro y el Presidente Obama no se reunirán este año, pero comenzarán ciertos cabildeos de parte y parte, a fin de establecer mejores relaciones futuras y lograr acuerdos de interés para ambos países. Los que piensan que el Presidente Obama actúa irreflexivamente y por impulsos se equivocan. A pesar de todo lo dicho por él en cuanto a hablar con sus enemigos, no habrá conversaciones personales con el segundo Castro. Aunque sí se relajarán las medidas de restricciones impuestas por Bush, y los cubanos del exilio podrán volver a visitar la Isla cuantas veces deseen y enviarles dinero a sus familiares. Tampoco este país va a soltar a los cinco espías cubanos que permanecen en cárceles de Estados Unidos, ni serán intercambiados por los disidentes cubanos presos en Cuba por el régimen despótico de Castro. Eso es harina de otro costal. El chantaje de Cuba con la libertad y la democracia no va a progresar.
Aparece como flotando entre nieblas el hundimiento de un crucero internacional cerca de Filipinas, con un saldo terrible de vícitmas.
Cazas bombarderos, de procedencia misteriosa, irrumpen en un país asiático, provocando el miedo y la histeria. Vuelve Viet Nam a ser foco de interés internacional.
En Grecia se hunde una pequeña isla en presencia de turistas que realizaban un viaje en barco.
Cierra por bancarrota un gran hotel en Las Vegas luego de incendiarse. Afortunadamente no habrá pérdidas humanas, pero sí muchas en lo económico.
Gravedad para un ex presidente de Estados Unidos. Tiene el pelo canoso y fuma.
La cantante Shakira sufrirá una caida mientras baila en el escenario.
Fuego en las montañas de Oregón, en este país.
Una niebla espesa cubre la ciudad de New York a finales de septiembre, sin que se logre saber las razones.
Ingrid Betancourt, la colombiana-francesa que estuvo secuestrada durante 7 años por las guerrillas de las FARC decidirá a última hora no aspirar de nuevo a la presidencia de Colombia.
La Reina Sofía de España se separa del Rey Juan Carlos, aunque a los efectos oficiales la vida seguirá igual para la pareja. ¿Razones de la ruptura?: una relación extra matrimonial del Rey con una francesa. Nada nuevo para muchos.
Agonía y muerte de figura cumbre en Japón, tras sufrir accidente.
Se casa de nuevo Felipe González, ex presidente del gobierno español.
Un alto jefe del narcotráfico internacional cae en una redada mientras visitaba a su madre en una isla del mediterráneo.
Un fuerte sismo destruye el centro de una populosa ciudad de Perú, con el saldo de muchos muertos y heridos. El nombre que oigo es Piura.
Juicio contra sacerdote acusado de asesinar a varios feligreses en Italia. Ciudad del Vaticano.
Aparición de la Virgen María en una capital lejana a la influencia oficial católica: Praga. Trae un mensaje escrito en una mano.
La cantante Madonna se retira y dona su último concierto a los niños víctimas del SIDA en Africa. Participan un centenar de figuras internacionales de la música.
Cierran la playa de Varadero, en Cuba, tras varias muertes por invasión de tiburones en sus aguas.
México se queda sin presidente por espacio de varios días.
Un famoso político de Estados Unidos, ahora retirado, reaparecerá en escena para protagonizar una película en Hollywood interpretándose a él mismo.
Así como el famoso documental y libro El secreto batió records de venta e influencia, otro de tema espiritual también expondrá en breve las leyes de Dios para alcanzar, si no la inmortalidad, al menos, una larga vida con salud y felicidad, y girará alrededor del tema nadie muere dos veces.
2009 no será, a pesar de los augurios, un año de crisis económica. Hay grandes cambios a la vista en este país, cambios favorables a la economía, necesarios. A final de año muchos volverán a recuperar sus casas y empleos, y comenzará una nueva era de confianza y seguridad. Estados Unidos seguirá a la cabeza del mundo, ahora con una nueva fórmula presidida por Obama y sus colaboradores. Un gobierno casi de coalición, entre demócratas y republicanos, que todavía tiene mucho que asombrar al mundo. Larga vida para Obama, que demostrará ser lo que es: un león, es decir un Leo, de acuerdo a su fecha de nacimiento, el 4 de agosto de 1961. Prevalece en él el número 8 y sus múltiplos de 8: 4 y 2.
La esperanza no es Obama, sino Dios, que maneja los hilos de la política y del destino humano. Pongamos la Fe en nuestro Creador para que todo marche, en el mundo, y en nuestra vida personal. Así sea.
Monday, January 05, 2009
Juego de damas en La Reina de la Noche, de Isis WhirtPudiera decir que mi poesía creció a su lado, pues Heberto fue siempre un implacable crítico, lo mismo para mis versos que para mi prosa. Y también, extrañamente, tenía un especial ojo para el diseño, de modo que fue él quién guió mis primeros pasos en la confección del entonces incipiente Linden Lane Magazine. Desde la mesa de mi cocina en Princeton, Linden Lane Magazine, diseñado con goma y tijera, hasta hace sólo unos cuantos años, fue de muchas maneras su modo de expresarse artísticamente, aunque siguiera oyéndole aquel "yo no he venido a Estados Unidos a hacer un periódico en español", especie de protesta doméstica ante mi demora en servir la comida, ocupada como estaba con LLM. Jajaja. Pero asì era de contradictorio.
Los poemas de Juego de damas fueron todos escritos a la vez que los de Heberto de Fuera del juego. De modo que para 1968, ya existía en su totalidad mi libro y de ese modo partició en el Premio Casa de las Américas de 1968, donde quedó finalista con el voto del poeta mexicano Efraín Huerta. Algunos de estos poemas fueron seleccionados para la antología que publicó la Casa de las Américas bajo el título de 8 poetas.
La historia de los infortunios de mi libro son parte, creo yo, de un extraño karma que suele acompañarme. Y espero poder escribir esa palabra en pasado. Luego de la destrucción de mi libro, en 1971 --y menos mal que no me quemaron en la hoguera acusada de bruja--, el silencio se hizo total sobre nosotros. Y los amigos se perdieron.
Un año después nació mi hijo Ernesto, y durante esos meses de maternidad escribí una especie de diario, a ratos poético, la mayor parte del tiempo desolador, sobre mi vida de entonces, y lo titulé Proza de embarazada. Ahí está, como muchas otras cosas, guardado en la ineditez. Lo sumé a mi manuscrito Diario de una escritora con jardín, donde cuento mis experiencias como escritora en la llamada Zafra de los 10 millones. A nadie le ha interesado todavía publicarlo, y a la verdad, uno va perdiendo fuerzas con eso de encontrar editor, porque primero tienes que encontrar agente literario, y casi todos andan siempre muy ocupados. Y yo también.
Digo todo esto para sazonar un poco el tema sobre mi libro Juego de damas, publicado 30 años después en este país, gracias al esfuerzo personal del profesor y crítico Carlos Espinosa. Pero debo añadir con justeza, que una selección de Juego de damas fue traducida por Pamela Carmell y publicada en edición bilingüe por Unicorn Press, en 1987, bajo el título Woman in the Front Lines.
Ahora, Isis Whirt, esa extraordinaria ensayista y crítica de ballet, me ha hecho el regalo de seleccionar algunos de los poemas de Juego de damas, para su blog La Reina de la Noche, y aquí les pongo el link:
Días atrás, Teresa Dovalpage, la T, como gusta llamarse también, publicó una reseña de mi otro libro de poemas, La otra mejilla (Ediciones ZV, Lunáticas, Paris, 2007), en el blog Belascoaín y Nepturno, de Alexis Romay, y aquí va también el link:
Para ambas, mis bendiciones y agradecimiento. De verdad que soy persona agradecida y me conmueven mucho los actos de amor.
Monday, December 08, 2008
Belkis Cuza Mal
éAgradezco a los queridos amigos Isis Wirth y Eufrates del Valle el haberme presentado a su numeroso público. Ambos blogs son ya lectura necesaria junto al café matinal.
Para no aburrirlos con la imagen, les pongo otra, de octubre de este año, en Coral Gables.
¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?
Posted by Eufrates del Valle at 9:00 AM 5 comments
La Reina de la Noche
lunes 8 de diciembre de 2008
Proustionario con Belkis Cuza Malé
Thursday, November 13, 2008
http://ecodiario.eleconomista.es/blogs/zoe-en-el-metro/2008/11/11/la-otra-mejilla/

La otra mejilla.
Sigo en Miami. Hoy presenté el poemario La otra mejilla, con dibujos de la autora, de la escritora cubana Belkis Cuza Malé, en Padilla’s Cigars en la calle Ocho, un sitio para degustar los mejores habanos del exilio, con el halo nostálgico del poeta Heberto Padilla, sus hijos Carlos y Ernesto llevan el lugar.
Es un sitio elegante, con muebles de cuero, y el mobiliario necesario para fabricar y fumar los Padillas.
Belkis Cuza Malé nos leyó sus poemas, con una voz suave, hermosa, plena de recuerdos. Entre el público estaban no pocos de sus buenos amigos, personas que la admiran y la han seguido durante años en su creación literaria.
La otra mejilla es un libro rebosante de símbolos personales, un muestrario de intimidades poéticas, de besos diarios de la vida.
¿Parece mentira, no? Que sea en la calle Ocho, en plena “mafia miamense”, según dicen los castristas para denigrar al exilio, que se presente uno de los mejores libros de esta gran dama de la literatura cubana.
Un gran beso para Belkis Cuza Malé, y le agradezco infinitamente que me haya confiado su libro.
La otra mejilla está publicado por mi pequeña editorial ZV Lunáticas.
Wednesday, November 12, 2008

Bueno, como dato interesante les llamo la atención sobre esa foto nuestra. Fíjense que estoy con los ojos semicerrados y que como dice Dieguez, sucede algo especial: "Belkis, había olvidado la foto que le hice a las dos y por algún misterio de la vida esta foto se quedó. Ahora lo más cómico es que apareces tú con los ojos semicerrados pero cuando le das click sobre la foto ésta se abre al igual que tus ojos".De nuevo, gracias mil, mi querida Zoé, que Dios te siga bendiciendo: www.zoevaldes.wordpress.com
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