Thursday, April 01, 2010

Acaba de salir Linden Lane Magazine, Vol. XXIX No. 1 Primavera 2010



Belkis Cuza Male

Gracias a todos los colaboradores de este primer numero del 2010. Los que deseen adquirir la edicion impresa, pueden examinar su contenido y si les complace solicitarla directamente aqui:

http://magcloud.com/browse/Issue/69639






O comprarla enviando email a lindenlanemag@aol.com

Acabamos de poner tambien Linden Lane Magazine en la web site de La Casa Azul. Vayan y disfruten de la hermosa portadilla realizada generosamente como siempre por la artista y escritora cubana Karin Aldrey.
Aqui:
http://www.lacasaazul.org/Linden_Lane_Magazine_Vol29No1_Spring2010.html


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Friday, March 26, 2010

Le Fleur de Mars 2010

Belkis Cuza Malé



*Secrets stolen from deep inside... Time after time*. (Jules Styne, compositor de Time after Time) Fotos: Fundación Apogeo
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Wednesday, March 17, 2010


Marzo 16 de 1980: Una nueva vida

Belkis Cuza Malé

En marzo 8 de 1980, Heberto --todavía en Cuba--, me llamó a New Jersey para decirme que había sido citado a las oficinas de Fidel Castro y éste lo había autorizado a abandonar el país. Al día siguiente, recibí una llamada de Jan Kalinski, asistente del Senador Edward Kennedy, para darme la noticia de la salida de Heberto, gestionada por el Senador. Una hora más tarde volvió a sonar el teléfono y era Gabriel García Márquez quien, tras casi seis meses de silencio, volvía ahora para darme la noticia. No quise ser descortés y preferí que pensara que sí, que era el primero en comunicarme la decisión de Fidel Castro.
Faltaba un mes para que se cumpliera el año de mi llegada a Estados Unidos, de la mano de Ernesto --entonces de 6 años--, con la misión de mover cielo y tierra a fin de lograr la salida de Heberto. Cabría decir liberación, pues después de nuestra detención en marzo 20 de 1971 permanecía en una especie de arresto domiciliario. Y aunque a mí se me había mantenido hipotéticamente en la redacción de La Gaceta de Cuba, no podía ni tener acceso a las pruebas de galera del magazine, ni publicar nada. Me limitaba a llegar a las dos de la tarde, firmar el libro de entrada y sentarme en aquella mesa redonda de la redacción. Pero en vez de contemplar las telarañas del techo, me dispuse a estudiar botánica, en un libro que había pertenecido a la biblioteca de Gelats (antiguo dueño de la mansión). El libro había pasado a engrosar los volúmenes de la biblioteca de la UNEAC, que celosamente dirigía el crítico y antiguo editor de Origenes y Ciclón, José Rodríguez Feo. Cuando ya aprendí todo lo que me interesaba sobre botánica, me dediqué a la costura, ante los ojos asombrados de mis compañeros de redacción. Me convertí en una especie de Penélope, confeccionando aquella sobrecama de parches en forma de rosas, que de algún modo me relajaba los nervios. Luego, como vi que el jardín de Gelats estaba perdiendo brillo y no aparecía un empleado que se ocupase, me ofrecí para crear uno pequeño a un costado de la mansión. La casa de al lado, una edificación de estilo clásico, de alto puntal y mampostería, había sido reparada y convertida en lo que luego se conoció como *la casa de los plásticos*, con taller de grabado y almacén de materiales de pintura, al frente del cual estaba el inolvidable Raúl. Hombre bueno y afable, había trabajado gran parte de su vida como doméstico en la casa de los millonarios Fallas, a media cuadra de allí.
Con el paso de los días mi jardín fue tomando forma, y llegué a sentirme casi feliz realizando una labor de jardinería que levantaba a mi alrededor murmullos de aprobación. No era raro verme incluso rodeada de escritores extranjeros que visitaban la UNEAC. De seguro no podían sospechar que aquella muchacha estaba condenada a la no existencia, como había sucedido en China con otra escritora vetada y enviada a trabajar a la cafetería de la sociedad de escritores. Esa historia me sugirió el título de mi libro Diario de una escritora con jardín (aún inédito), que recoge nuestras actividades en la provincia de Matanzas en 1970. A Heberto y a mí nos habían enviado, junto con otros, a la zona de Limonar, con el fin de participar como escritores en la zafra de los diez millones. El central, de Reinaldo Arenas, fue escrito también en esa etapa, como testimonio de aquel absurdo maratón.
Pero ahora, apenas con el anuncio de la primavera en New Jersey, mi cuerpo estaba dando señales de agotamiento físico y mental y mis defensas disminuyendo. Creo que estuve a punto de una neumonía o algo así, pero me resistía a sentirme enferma. En Miami estaban mis padres, que aunque pobres, nos habían protegído a Ernesto y a mí, y dado refugio y apoyo en aquella casita del Northwest de la ciudad que los vio llegar si un centavo en julio de 1966.
Con la amenaza -- por parte de los diplomáticos cubanos en Washington-- de que debería abandonar Miami si quería que Heberto fuera autorizado a viajar, nos marchamos Ernesto y yo en aquel ómnibus de la Greyhound. El viaje entre Miami y la ciudad de New York duraba 31 horas, pues a cada seis entraba a insospechados pueblos, para cambiar de chofer. No sólo dejaba atrás a mis padres y su protección, sino mi trabajo como redactora de la revista Fascinación, que dirigía Mercedes Cortázar. Nunca he podido saber por qué motivos aquella empresa me exigió que me sometiera a un detector de mentiras como requisito para obtener el puesto. Supongo que formaba parte de la paranoia que se vivía allí, donde la vigilancia interna ponía en duda hasta la privacidad de los baños.
Pero yo necesitaba un salario y aquel sitio, mal que bien, me lo proporcionaba, al igual que la posibilidad de escribir aunque fuese un periodismo de salón de belleza.
En la estación del Port Authority de New York nos estaban esperando mi amiga de infancia y vecina, Elkes Arjona, Elga, su hermana y una amiga que manejó hasta la ciudad, pues ellas no se atrevían. A casa de la familia Arjona fuimos a vivir Ernesto y yo. Elkes, Elga y Borjita, la madre, formaban el pequeño núcleo familiar. Las tres estaban íntimamente ligadas a mí, como sucede en Cuba con nuestros vecinos de toda la vida. Eran parte de esa familia mayor que son las amistades íntimas, además de vernos a diario, los domingos solíamos ir al cine, a la tanda del mediodía, único sitio al que mi padre me permitía salir con mis amigas. Al cabo de esas dos horas tenía que regresar a casa, pues ni pensar en contradecir su rígida disciplina.
Siempre recordaré aquella maravillosa mañana de noviembre a primera hora, en que Borjita nos despertó para que viésemos por primera vez la nieve. !Qué espectáculo de tarjeta postal!
Durante los meses que viví en su casa, me las arreglé para conseguir un trabajo como administradora en una tienda de ropas de la calle Elizabeth Avenue. El dueño era un cubano que vivía en Union City y cada semana venía a recoger el dinero que se hiciese, que a veces no era suficiente ni para cubrir los gastos. Nadie sospechaba que siendo yo cubana estuviera prácticamente indocumentada. Había entrado a Estados Unidos con visa de turista por seis meses, y hacía rato que mi estatus había cambiado. Me encontraba sin opciones, pues no podía pedir asilo político, porque hubiera echado por tierra todos mis esfuerzos para sacar a Heberto de Cuba, y la represión contra él y mi hija serían mayor. Porque en La Habana se había quedado María Josefina, entonces de 13 años, a quien su padre (mi primer esposo) no autorizaba a reunirse conmigo. Ya saben el chantaje de la patria postestad compartida, que sólo sirve para ejercer presión sobre los que intenten abandonar el país.
Cada día, Nélida Sánchez, una cubana que vivía cerca, y que pronto se convertiría en la madrina de Ernesto, lo recogía en su automovil para llevarlo a la escuela. Porque era imposible para él hacer el recorrido a pie, con tanto frío y a veces nieve. Pero yo no tenía más remedio, a pesar de la lluvia o la nieve, que caminar a diario hasta la tienda de Elizabeth Avenue, y luego en la tarde, Elga y Elkes me recogían a la salida del trabajo.
Miro ahora al pasado y contemplo con estupor mi vida de entonces, llena de febril actividad, a pesar de los obstáculos. No sólo no tenía dinero, sino que mi conocimiento del inglés era rudimentario y aún sin poder escribirlo y hablarlo con corrección, nada me impidió ponerme en contacto con algunas personalidades de este país, como el propio Robert Silvers, director de The New York Review of Books, el más prestigioso magazine literario de entonces, donde Heberto mismo había publicado algunos poemas estando todavía en La Habana. Tanto Robert (Bob) Silvers como Susan Sontag habían visitado Cuba poco antes del proscripto Premio Julían del Casal otorgado a Heberto en 1968. Recuerdo que nos reunimos con ellos en el Hotel Nacional, en animada charla. De ese primer contacto surgiría años más tarde la solidaridad con Heberto, tanto de Silvers, como de Susan Sontag. Y gracias a ellos, y a otros amigos intelectuales, fueron posible las gestiones con el Senador Kennedy, y las del propio Bernard Malamud, entonces Presidente del Pen Club Internacional y quien le escribió directamente a Fidel Castro.
Mientras, en el tenebroso fondo, se movían las figuras de los funcionarios de la Misión de Cuba ante las Naciones Unidas. Y en especial la de Jesús Arboleya, un personaje que entonces era una especie de agregado cultural de Cuba, cosa que legalmente no era posible, al no existir relaciones diplomáticas entre ambos países. De todas formas, a pesar de ser diplomático ante las Naciones Unidas, Estados Unidos no le permitía traspasar el perímetro territorial establecido por el Departamento de Estado.
A Arboleya lo había conocido en ese primer viaje que hicimos Martha Padilla (la hermana de Heberto) y yo a la ciudad de New York, para entrevistarnos con él, según me pidió en llamada teléfonica a la casa de mis padres. El gobierno cubano quería conversar conmigo sobre *mis planes*, y yo no perdí tiempo en complacerlos.
A la entrada del edificio de la Misión cubana, nos encontramos un espectáculo único: la policía neoyorquina custodiaba el sitio, y el frente estaba acordonado con una cinta amarilla en señal de peligro. Todavía se veían cristales rotos y otras averías, pues un día antes había explotado allí una bomba casera, obra, decían, de la organización anticastrista Omega 7.
Como la situación en la Misión era caótica, en cuanto Arboleya bajó a recibirnos, nos ofreció cruzar la calle y conversar en un pequeño restaurante italiano que había al frente. Durante la conversación llegamos al punto crucial cuando le oí la propuesta que el gobierno cubano me hacía: que yo regresara a Cuba y de este modo volveríamos todos juntos. Es decir, Heberto, mis hijos y yo.
No sé cómo, pero me oí contestándole con una especie de evidente alegría, pues por primera vez estaba ejerciendo mi libertad de expresión frente a un individuo que representaba al régimen represivo de mi país. "Mire, puede usted decirle al gobierno cubano que yo no regreso a Cuba. Que aquí me quedaré esperando por Heberto*. Funcionario al fin y al cabo, instruido en la obediciencia, no me contradijo, sino que se ofreció a llevarnos de vuelta a Elizabeth, a la casa de las Arjona, donde también nos alojamos durante esos días. Fue realmente un riesgo, lo confieso, pues hubiéramos podido ser secuestradas. Al menos yo, cuyo estatus legal de entonces les permitía cualquier cosa. Pero Martha, que residía en Miami desde antes de 1959, era ciudadana americana.
Ese contacto sistemático, que continuó por teléfono cuando ya habíamos regresado a Miami, y que no dejó de existir hasta la salida de Heberto, me permitió conocer ciertas actitudes de otros cubanos residentes en este país y que ejercían como profesores en cátedras universitarias. O eran simples escritores y artistas.
Con la falsa promesa de que me ayudaría a encontrar una plaza como profesora asistente en un departamento de español de alguna universidad, Arboleya me entregó entonces una lista de 87 profesores y escritores cubanos del exilio que según él mantenían contacto regular con su oficina. Es decir, con él, un alto funcionario de la inteligencia cubana. Y recuerdo muy en especial su recomendación de que no dejara de llamar a uno de ellos, que vivía en Connecticut, porque luego este individuo se quejaba de estar siendo marginado.
A la par de esta conexión oficial con el gobierno de Cuba, yo arañaba cielo y tierra para encontrar a los personajes adecuados que pudiesen tocar con éxito a la puerta de Fidel Castro y solicitarle la merced de dejar salir del país al poeta Heberto Padilla. Sin embargo, aunque sostuve varias conversaciones telefónicas con el escritor Gabriel García Márquez --a veces de más de una hora--, no dejaba de sorprenderme cuando le oía expresarse como un comunista de partido, atacando a Estados Unidos. Pero mis esperanzas estaban puestas en el Senador Kennedy y su gestión directa con Fidel Castro. Nada de esto lo sabía Arboleya quien cada vez que me llamaba (ya no lo vi más en persona) era para mentirme y darme falsas esperanzas.
García Márquez me había dicho, en un tono que intentaba ser convincente, que si yo le enviaba un telegrama a Fidel Castro, señalando que él me lo había pedido, no pasaría ni un mes en que se produjese la salida a Heberto. Entre las indiscreciones cometidas por el Premio Nobel estaba la de comentarme que él había hablado mucho con los altos jefes de la Seguridad Cubana intentando persuadirlos de la conveniencia de dejar ir a Heberto. Y aclaraba que había algunos en la Seguridad que se oponían.
Pero pasaron los meses y Heberto seguía en La Habana. Hasta ese inolvidable mes de marzo. Siempre marzo. La llamada de García Márquez a la casa de las Arjona no dejaba dudas de que ahora el viaje de Heberto era inminente, sólo que no sería directamente a Estados Unidos, sino a Madrid. Yo, por supuesto, no estaba en condiciones de irme a Madrid, y por eso le expliqué por teléfono que mi estancia en New Jersey era precisamente debido a que el gobierno cubano me había exigido que saliera de Miami para que la llegada de Heberto se produjese. De modo que le insistí en que hablara esto con las autoridades de la Isla. García Márquez me volvió a llamar en un par de horas para informarme que Heberto saldría hacia Canada, cosa que también me inquietó. ¿Cómo iba yo a trasladarme a Canada, sin recursos y con un niño pequeño?
Al asistente del Senador Kennedy le expuse mi preocupación y me afirmó que Heberto sólo estaría de paso y que él lo iba a ir a recoger al aeropuerto de Montreal y le llevaría un abrigo.
A New York llegaron los hijos de Heberto, y Martha, la hermana, con su hija Marthica. Nos alojamos todos en un hotel cerca del aeropuerto La Guardia, donde por orden del Senador Kennedy teníamos reservadas habitaciones para una estancia de tres días, y estaba planeada una comparecencia pública de Kennedy, dándole la bienvenida al poeta. En esos días Kennedy aspiraba a la Presidencia y se encontraba en plena campaña electoral.
Creo que más que el tiempo transcurrido, las tensiones para lograr la salida de Heberto, y el sufrimiento por todo lo que rodeaba entonces nuestras vidas contribuyo a que en su momento yo borrase de mi mente muchos detalles desagradables. En medio de la alegría del momento, yo estaba muy triste. Sabía que sólo había conseguido una victoria parcial, pues mi hija permanecería de rehén en la isla (y sí, no me equivoqué, estuvo diesiocho años, hasta que pudo abandonar Cuba en 1997).
Por ejemplo, intento recordar ese primer momento en que volví a ver a Heberto tras su llegada de Montreal, y no puedo. Sólo lo recuerdo horas después, ya cambiado de ropa, con un traje negro muy elegante que le había traido su hija Giselle. Y recuerdo también cierto pequeño alboroto cuando se presentaron en nuestra habitación los agentes del FBI que acompañaban a Kennedy. LLegaron primero e inspeccionaron a vuelo de pájaro la estancia y a los pocos minutos se apareció el Senador, quien tras saludar efusivamente a Heberto, nos invitó a que lo acompañásemos al salón donde iba a producirse su encuentro con la prensa.
Yo estaba desde hace días sintiéndome mal, muy acatarrada, y sin fuerzas. Lo peor era que en medio de mi batalla por lograr la salida de Heberto, no me había preparado para ese momento, y como no disponía de mucho dinero (pues todo se iba en pagar llamadas a Cuba y a otros sitios) no tenía ninguna ropa presentable. Sólo aquel abrigo negro largo de nylon enguatado, con el que había estrenado una visita a la ciudad de New York, invitada por los escritores Helen y José Yglesias. Ahora, con el comienzo de la primavera, necesitaba ropa adecuada. Nélida, que además de llevar y recoger a Ernesto de la escuela, se había convertido en mi amiga, resolvió el problema. Le pidió prestado un abrigo de temporada y un vestivo, a una amiga suya urugüaya. El vestido era lindo, y el abrigo también, pero ninguna de las dos prendas eran lo suficientemente fuertes para la nevada que inesperadamente cayó el 16 de marzo de 1980, día de la llegada de Heberto. El viento helado terminó por empeorarme, y durante ese tiempo que estuvimos en el hotel no pude levantarme de la cama.
Con los ojos achurrados y tiritando, bajé al salón donde el Senador Kennedy le daba la bienvenida a Heberto. Todavía me parecía mentira. De ese día son las fotos con Kennedy, en el hotel. Al día siguiente el The New York Times publicaría una extensa crónica sobre Heberto Padilla y su salida de Cuba tras gestiones directas del Senador Kennedy con Fidel Castro.
Comenzaba una nueva vida para nosotros. Pero llena también de nuevas luchas y confrontaciones con los que no querían aceptar, incluso aquí en Estados Unidos, a este poeta que les había aguado la fiesta. Cuba era una tiranía espantosa que terminaba por devorar a sus propios hijos. Pero como el título del famoso documental, nadie escuchaba.
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Nota: gracias a Reinaldo García Ramos por el recorte del The New York Times.


Friday, March 05, 2010

El Nuevo Herald > Galería > Artes y Let Artes y Letras Armando Alvarez Bravo: *La poesía es esencialmente un milagro''
By BELKIS CUZA MALE

Especial/El Nuevo Herald

Armando Alvarez Bravo seguirá siendo para mí el poeta de El azoro, el joven de hace cuatro décadas y que ya dominaba a la perfección el inglés. Entonces como ahora, su voz firme y segura hacía que las palabras resonaran doble, como en un eco, salido no sé de dónde. Eran los años en que ser un poeta católico y proclamarlo se veía casi como una provocación, y aquel silencio que se hacía en torno suyo le daba aire de personaje extraño. En medio de la jungla que pernoctaba en la casona habanera de 17 y H --donde estaba y está ubicada la Unión de Escritores y Artistas Cubanos--, compartimos años de labor como redactores de La Gaceta de Cuba. ¡Qué tiempos aquellos, en que a pesar de los pesares, intentábamos sonreir, mientras en el jardín crecían silenciosos el marpacífico y la palma del caminante, mientras a nuestro alrededor las sombras parecían instalarse en los pasillos de la antigua casona del banquero Gelats!

Tras la publicación de su Orbita de Lezama Lima en 1966, no quedaba dudas de que la suerte estaba echada: el poeta, ensayista y traductor (todavía no conocía su talento de cuentista), se definía aún más, ahora, como gran ensayista y antologador. Hoy, al cabo de tantísimos años, su Orbita no ha podido ser superada, no obstante la posterior ``popularidad'' del autor de Paradiso ha dado motivo a innumerables estudios y textos sobre Lezama.

Reposado y lleno de vivencias personales, con una abundante obra literaria y de crítica (arte y literatura), y una familia que no ha dejado de ser el centro de su mundo, Alvarez Bravo sigue deleitando a sus lectores con nuevos títulos. El más reciente, Cuaderno de campo (Ediciones Universal, de Miami), debe leerse, según él, como un milagro, poque la ``poesía es esencialmente un milagro''. Y qué maravilla de milagro. Si alguien ha olvidado el rumbo, le recomiendo que vuelva a tomarlo, y no deje de leer al poeta Armando Alvarez Bravo, habanero de pura cepa.

Por lo regular los niños juegan a la pelota y no leen poesía, por eso indago qué transformación tuvo que sufrir su espíritu para que se inclinará por la poesía. ¿Qué te llevó --le pregunto--, a ser escritor? Bueno, comencemos por el principio... contínue leyendo la entrevista en http://www.lacasaazulcubana.blogspot.com/

Nota importante: La foto que ven aquí de los poetas Armando Alvarez Bravo y Heberto Padilla aparece en forma vertical a pesar de que originalmente no está así y la he borrado y he vuelto a bajarla aquí más de diez veces. El resultado es siempre el mismo. ¿Debo atribuirlo a alguna razón esotérica? ¿Quizás el espíritu de Heberto? Lo dejó a vuestra consideración. De todos modos, es una foto ya histórica, tomada en Madrid, en julio de 1982, durante el Congreso Mundial de Poetas al que asistimos Heberto y yo.

Friday, February 26, 2010


Ni raíz, ni rama: en memoria de Orlando Zapata Tamayo, asesinado por el gobierno cubano

(Artículo publicado hoy en mi columna semanal del periódico Panorama News, en FortWorth, Texas)

Belkis Cuza Malé

Queridos lectores: éste es un artículo reciclado, que sólo intenta rendir homenaje hoy a un hombre: Orlando Zapata Tamayo, que en estos momentos está siendo enterrado en su natal pueblo de Banes, allá en la antigua provincia de Oriente, Cuba, de donde soy oriunda. Zapata murió tras recibir golpes y ser brutalmente torturado por el régimen comunista que impera en la isla. Era un albañil, un cubano de a pie, que trabajaba con sus manos, pero que pensaba con cabeza propia, y pronto se convirtió en disidente y rechazó las injusticias que se comenten a diario en ese país. Fue detenido en marzo de 2003, junto con otros disidentes, en lo que se conoce como La Primavera Negra.
Zapata estuvo 86 días en huelga de hambre desde diciembre de 2009, en una inmunda cárcel a donde había sido mantenido, por el único delito de expresar su opinión contra el régimen de Fidel Castro. Golpeado y torturado vílmente por sus carceleros, el joven Zapata decide hacer una huelga de hambre y entregar su vida al holocausto, antes de ser tratado como una bestia. Las autoridades cubanas no impidieron su muerte, sino que la propiciaron, y como dice su madre, Reina Luisa Tamayo, su hijo fue asesinado. Quiero, pues, rendir homenaje a su memoria, y pedirles a todos que eleven una oración al Señor como tributo a un hombre que entregó su vida en aras del derecho de todo un pueblo a ser libre y a expresarse.

Ni raíz ni rama: ¿el mundo ideal?

Soy una fanática de la ilustradora Mary Engelbreit, de sus tarjetas postales y de su revista Home Companion, dedicada no sólo al hogar, la decoración y la original obra de su fundadora y directora, sino a la "inspiración''. Cuenta la propia artista que su revista nació cuando una mujer le dijo: "Me gustaría vivir en sus tarjetas postales''. Y eso fue lo que hizo: creó una revista para meternos a todos de cabeza en sus ilustraciones. De modo que podamos beber de las fuentes de la niñez eterna, de la felicidad, de los sueños. Llenar la vida con colores, sabores, y la sensación de que vivimos en un mundo seguro, hermoso, lleno de seres humanos buenos y decentes; un mundo donde cada uno tuviese algún encanto particular, al margen de sus riquezas o sus capacidades, porque sólo cuenta la "inspiración''. En el mundo romántico de Mary Engelbreit todos vivimos arropados en noches de invierno, junto al fuego de las chimeneas, mientras que del horno se expanden los olores del pastel de manzana, cubriendo como un manto a la noche. O en verano, es la playa siempre de parasoles y castillos de arena al estilo de la arquitectura encantada de la propia Engelbreit. Tanto en sus tarjetas postales como en su revista, lo que prevalece es la idea de que la vida es siempre digna de ser vivida con amor, que la felicidad se encuentra con sólo destapar una caja de galleticas de crema, o en la seguridad que nos ofrecen los hogares estables, inspirados en épocas que parecerían el rompecabezas de la felicidad, o un sueño del que vamos a despertarnos en medio de las décadas de los treinta, los cuarenta, los cincuenta e incluso los sesenta.

Les hablo de todo esto, porque en el mundo de Mary no hay malvados ni demonios. Por supuesto, es un mundo idealizado, un mundo de tarjeta postal, un mundo artístico, hogareño y pulcro. Tampoco hay guerra, ni las personas que lo habitan han sido víctimas de atropellos, crímenes, o terrorismo. Y sin embargo, uno siente que el mundo de esa tarjeta postal, como le pidió aquella señora a Engelbreit, ha tenido hasta ahora visos de realidad.

El París de la Segunda Guerra Mundial, contemplado a través de las páginas de una edición conmemorativa de Vogue, y los escritos de muchos testigos, es el de una ciudad violada, una ciudad invadida por las alimañas fascistas. ¿Recuerdan sus uniformes? Hasta esa ropa perdió su gallardía en el caso de los nazis y de otros ejércitos deleznables, y sucede lo mismo cuando un soldado del demonio viste el uniforme. El crimen tiene pátina, va manchando la esencia de los cosas, va gravando con energía negativa, virulenta, punzante, cada ser que se envuelve en el ejercicio del mal. ¿Cuál es el rostro de Satanás? El de cualquier soldado que está a las órdenes del poder siniestro. Un rostro multiplicado, afacetado, lleno de odio.

Nosotros los cubanos vivimos desde hace 51 años sumergidos en la literatura territorial de un tirano. El es el autor de su propia ficción, él ha hecho realidad la fealdad de su reino, como un ilustrador canalla que estuviera empeñado en hacer sucumbir la belleza. No sólo ha empobrecido a sus habitantes, sino que ha traído la desgracia a cada hogar cubano. Y todas las plagas. No hay nadie feliz en los 111,111 kilómetros cuadrados de la isla. Nadie que pueda decir: ha valido la pena tanta mentira.

Sé que los tiempos que vivimos no son ya como las tarjetas postales de Mary Engelbreit, pero al menos abrigo la esperanza de que más temprano que tarde, el averno se trague a los monstruos. Y vuelva a salir el sol en esas casitas donde la vida huele a rosas, a pan recién horneado; donde hay pájaros revoloteando en los árboles, y niños correteando en sus patines, y mujeres y hombres embelleciendo la vida con su trabajo y su amor por la humanidad. ¿Estoy soñando? ¿Parece ahora un imposible?

No, si estamos seguros de la justicia de Dios, seguros de que "viene el día ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa'', y "no les dejará ni raíz ni rama''.

!En paz descanse el cubano Orlando Zapata Tamayo!




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Sunday, February 21, 2010

Tercer artículo de Olga Connor sobre LLM, hoy en El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/galeria/artes/story/657917.html

`Linden Lane': nuevo formato (Ultimo de una serie de tres)

Belkis Cuza-Malé fue y es la heroína de Linden Lane Magazine, publicada consecutivamente desde 1982 dondequiera que ella haya vivido: en Nueva Jersey, en Texas, en la Florida.
Nacida en Guantánamo, Cuba, y habiendo estudiado en la Universidad de Oriente, Belkis se fue a La Habana, donde comenzó enseguida a trabajar en periódicos, primeramente en Hoy, luego en Granma y más tarde en La Gaceta de Cuba. Se casó con Heberto Padilla en 1967 y le tocó estar encarcelada con él en 1971 por ``escritos subversivos''. Los libros que tenía publicados hasta ese entonces eran: El viento en la pared (1962), Los alucinados (1963), Tiempos de sol (1963) y Cartas a Ana Frank (1966). Su trabajo periodístico era también considerable. ``En Hoy estuve haciendo crítica de radio y televisión, con un seudónimo'', cuenta la escritora, ``cuando se acabó el periódico me mandaron para el nuevo periódico, Granma, donde hacía todo lo literario: entre otros entrevisté a Julio Cortázar, a Mario Vargas Llosa y a Alberto Moravia''. Pero después del año 71 fue silenciada.
Cuza-Malé se exilió con su hijo pequeño en 1979 y con sus gestiones pudo conseguir que Padilla saliera de Cuba, a pesar de que antes fue muy presionada a regresar a la isla por los funcionarios cubanos en Estados Unidos, porque estaba indocumentada. Su interés en la biografía creció en los años 70, y publicó más tarde lo que había investigado y escrito en Cuba, El clavel y la rosa: biografía de Juana Borrero (Instituto de Cooperación Iberoamericana en Madrid, 1984), sobre la poeta con la que se identificó espiritualmente. Le tradujeron al inglés Woman on the Front Lines, que incluye Juego de damas y El patio de mi casa (Greensboro: Unicorn Press, Inc., 1987) y Elvis. The Unquiet Grave or the True Story of Jon Burrows (1994). Publicó luego Juego de damas (2002) y La otra mejilla (ZV Lunáticas prólogo Grace Giselle Piney Roche, 2007).
El más reciente número de Linden Lane Magazine, correspondiente al Volumen XXVIII Nos. 1, 2, 3, 4 del 2009, en homenaje a la pintora cubana Carmen Herrera, que no ha sido reconocida hasta muy recientemente, es distinto en formato al estilo que prefería Belkis (``Yo escogí el del New York Review of Books''), que era tabloide, con papel de periódico, y el título en cursiva. La razón es el costo, porque ``ahora se imprime a medida que se encarga'', explica, ``en principio, hacía 3,000 ejemplares, se lo mandaba a las personas se suscribieran o no. Era un trabajo monstruoso que hacía yo sola, porque, como decía Flaubert: `Madame Bovary soy yo', y `Linden Lane soy yo'. Era hasta la `peistopista' (pegaba los cromos en las cartulinas); hace unos años aprendí a hacerla en la computadora. En Cuba, me pidieron mi primer diseño en los años 60 y pico: el disco del comandante Juan Almeida. ¡Y tuve que enfrentarme con ese hombre que dirigía el ministerio de las fuerzas armadas!''.
Linden Lane Magazine --de cuya historia tiene miles de anécdotas que saldrán publicadas en sus memorias-- tendrá distinto formato y papel satinado, pero sigue suscribiendo la misma política editorial: ``La idea es sobre todo que los escritores cubanos tengan un sitio'', afirma su creadora, ``que sus voces no se apaguen''. •

olconnor@bellsouth.net

Para encargar la nueva revista usar este sitio: http://magcloud.com/ browse/Issue/44599 y para comunicarse con Belkis Cuza- Malé: lindenlanemag@aol.com

A continuación algunas fotos de la vida cotidiana en Linden Lane, Princeton. Años 1981, 82.

Wednesday, February 17, 2010

La cantante y poeta Tonda Shaver en La Casa del Agua

Belkis Cuza Malé

Esta semana se ha roto un mito --al menos un mito muy generalizado en PalTalk--, ése de que la gente nunca llega a conocerse personalmente y de que la amistad o el amor en el internet forman parte de la vida virtual. Porque esta semana mi amiga, la cantante y poeta Tonda Shaver, ha bajado desde las tierras del Niagara hasta la Florida y ha llegado con su familia de visita a mi casa. Hemos paseado juntos por La Pequeña Habana, y he cocinado para ellos, aunque me sentí un poco como Marco Polo, deseando encontrar las especias adecuadas a sus paladares. Tonda vino acompañada de Scott, su esposo, de la pequeña y dulce Bri (Briana), su hija, y de Stacie, también amiga de PalTalk.
Mientras les decía adiós a la caída de la tarde, recordé el título de la novela del peruano Ciro Alegría, El mundo es ancho y ajeno, que desde la invención de la internet, se ha convertido en una falacia. Porque nada está más cerca hoy día que la amistad o el amor en este ancho mundo.
Tonda y yo somos amigas desde hace casi ocho años, la misma edad de Bri. Amigas incansables, diarias, donde compartimos vida y música, y mis dos rooms en PalTalk.
!Qué alegría romper con los mitos: aquí está la prueba!.

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Sunday, February 14, 2010

LINDEN LANE MAGAZINE, segundo artículo en El Nuevo Herald

Belkis Cuza Malé

Olga Connor publicó, hoy domingo 14 de febrero, un nuevo artículo (el segundo de una serie) dedicado a Linden Lane Magazine y sus 28 años de historia. Le agradezco a Olga sus generosos textos, y pongo link, así como una foto que quizás explique el misterio de todos estos años, creando un magazine sin ayuda de institución alguna, pública o privada. Sólo con la ayuda de Dios.
Es una foto de mediados de 1991, en Palmer Square,
en el centro de Princeton. Fíjense a la derecha, aparece un angel completamente blanco, transparente.
Verdadera materialización de este ser protector que nos ha acompañado durante todos estos años de duro bregar en el exilio.
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Thursday, February 11, 2010

Los amigos de Apogeo

Belkis Cuza Malé

El domingo, La Casa del Agua tuvo visita. Los amigos pintores Eneida Banegas y Miguel Alzate, acompañados de su hijita Estéfanie, de Baltasar Santiago Martin y Abel Reguera, todos de la Fundación Apogeo, vinieron a cenar conmigo. Ya era de noche y no pudimos disfrutar del paisaje marino, pero la presencia de la pequeña Estéfanie le dio un toque especial a la reunión, y la pasamos estupéndamente bien. !Gracias por la visita, amigos!


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Sunday, February 07, 2010

Linden Lane Magazine, hoy en El Nuevo Herald

Belkis Cuza Malé

Hoy en El Nuevo Herald, un artículo (primero de una serie)de Olga Connor sobre Linden Lane Magazine.
Pero debo aclarar que LLM no se publicó por primera vez en Madrid, sino en la casa de 76 1/2 Linden Lane, en Princeton, NJ., en marzo de 1982. Y tampoco es cierto que Linda Montaner estuviese a cargo del correo. En 1984, mientras estábamos residiendo temporalmente en Madrid, se publicó un número de LLM, y Linda tuvo la amabilidad de traer en uno de sus viajes un grupo de ejemplares destinados a los suscriptores de Estados Unidos, que luego pondría en correo.

Belkis (a principio de 1982), en la cocina de 76 1/2 Linden Lane, donde nacería LLM en marzo de ese año.
http://www.elnuevoherald.com/galeria/artes/story/646671.html
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Sunday, January 31, 2010

El Señor es mi pastor: Rodolfo Cuza Serrano (1951-2010)


Belkis Cuza Malé




Con mucha tristeza y dolor, les comunico que mi hermano más joven, el doctor Rodolfo Cuza Serrano, que estaba prestando sus servicios en Angola, Africa, acaba de fallecer en La Habana. Rodolfo, al igual que su esposa, también doctora, se encontraban trabajando en Angola desde hace algún tiempo. En diciembre, mi hermano fue trasladado de urgencia a La Habana, afectado con un virus o bacteria desconocida. Hasta ahora no han podido determinar qué bacteria u hongo atacó su cerebro. Estuvo en coma profundo muchos dias.
Rodolfo, nacido el 12 de febrero de 1951, era un eminente doctor, pero más importante que eso, un ser humano muy noble. Pido una oración por su alma, en el Nombre de Jesús.
En paz descanse, mi querido y sufrido hermano Rodolfo.
Muchas gracias a todos, y bendiciones.

Foto de Rodolfo Cuza Serrano en un salón de operaciones en Angola, presenciando una intervención quirúgica que realizó su esposa en 2009.
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Wednesday, January 27, 2010

Bon voyage!!!, querido Michaelsen

Belkis Cuza Malé


Esta madrugada falleció en San Francisco, donde residía desde que llegó a Estados Unidos via Mariel, el pintor cubano Eduardo Michaelsen. Artista extraordinario, y gran amigo, Michaelsen iba a cumplir 90 años el 18 de abril, fecha en que vio la luz en la ciudad de Santiago de Cuba, donde una de sus calles lleva el nombre de su abuelo.
Michaelsen fue uno de esos pintores que a ratos nos da la vida, espontáneos y maravillosos. Gran amigo mío y de Heberto Padilla, desde Cuba, y luego acá, donde lo entrevisté varias veces para El Nuevo Herald y Linden Lane Magazine, en cuyas páginas se le rindió más de un homenaje, pero sobre todo es de destacar el último, en su Volumen XXVI del 2007, que puede ser consultado aquí.

http://www.lacasaazul.org/Linden_Lane_VOLXXVI_2007.html

En estos momentos estoy escribiendo un artículo sobre él, pues es poco todo lo que podamos decir en memoria de uno de nuestros grandes artistas. Me despedí de él por teléfono antier, y anoche también.
Dios, nuestro creador, hizo obra maestra con Michaelsen, y lo dotó con la gracia cubana.
Qué en paz descanses, mi querido Michaelsen!! Bon voyage!!, oigo que me dicen.

Tuesday, January 26, 2010

Pintando mi primer mural al fresco en el taller de Apogeo

Belkis Cuza Malé


El domingo pasado, 24 de enero, Baltasar Santiago Martin y yo nos encaminamos muy tempranito al taller de la Fundación Apogeo, en el hogar de Eneida Banegas y Miguel Alzate, quienes además de estupendos anfitriones, son miembros de la dirección de Apogeo. Y allí, en medio de un patio lleno de frondosos árboles y un ambiente donde se respira creatividad y vida, comenzaron los preparativos --casi rituales, diría yo-- del mural al fresco que yo debería pintar. Y cuando Baltasar y Miguel dejaron lista la plancha, comencé mi labor bajo sus miradas espectantes, y el corretear amistoso del perrito Lucas. Luego, Eneida nos demostró que además de pintora y fotógrafa, al igual que su esposo Miguel, es una fabulosa cocinera.
Había sido idea del entusiasta amigo Baltasar, alma de la fundación, de que yo también hiciera mi mural al fresco, una técnica aprendida por él durante sus años en México. Y el resultado lo pueden ver aquí, aunque pienso que los colores de mi flor son muchos más intensos en la realidad, pero debido a lo reciente del trabajo no fue posible tomar una foto donde se viese completamente vertical.
Gracias a estos queridos amigos, y a la Fundación Apogeo por la acogida y las buenas vibras compartidas. Les deseo muchos éxitos y bendiciones.

Sunday, January 24, 2010




Tarjeta postal de Haiti

Belkis Cuza Malé

Desde que ocurrió la tragedia de Haití andaba buscando mi artículo sobre ese país, escrito y publicado en El Nuevo Herald en 2004. Pero consulté el archivo del periódico y nada. Fui a Google, y nada. Miré en los archvos de Cubanet que solía guardar algunos de los que publicaba, y nada. Tampoco se encontraba en mis viejos files. Pensé que seguramente había corrido la misma suerte de mis 3 últimos discos duros.
Pero hoy, de súbito, me llegó un correo electrónico de mi amiga Dinorah C. Rivas, que decía *Lo que encontré tuyo...* Pues sí, era mi artículo Tarjeta Postal de Haití. Por supuesto que yo no había comentado ni con ella ni con otra persona sobre mi búsqueda, así que la amiga Dinorah, sin saberlo, fue la receptora de mi mensaje al Universo. Y aquí está mi artículo, encontrado en los archivos de La Peregrina Magazine, que hace meses también había sufrido pérdida de documentos. Me ha sorprendido el que apareciese de manera tan inusitada, especialmente porque mis Profecias para el 2010 se hacen eco de la tragedia hatiana.
Aquí va el artículo, que verdaderamente parecería escrito ahora.
Lo reproduzco según lo publicó La Peregrina Magazine en el 2004.


Tarjeta postal de Haití

Belkis Cuza Malé

Nunca he estado en Haití: Graham Greene estuvo por mí no una, sino varias
veces. Solía hospedarse en el que quizás fuese el único hotel de lujo de esos años, un sitio con alma, con portales de torneados balaustres y galerías de rica filigrana. Construido en 1880 por un arquitecto francés, el
hotel Oloffson sirvió de escenario de Los comediantes, la novela que
Graham Greene escribió sobre Haití en 1966. La antigua residencia de Demossthése Sam, hijo de un presidente de la isla, había tomado años después su nombre de un alemán de origen sueco que la transformó en hotel de lujo, tras haber sido hospital de las tropas norteamericanas de ocupación en los años treinta. De exuberante belleza, rodeado de cocoteros y helechos, al año siguiente, gracias a la presencia de figuras estelares como Richard Burton, Elizabeth Taylor, Peter Ustinov y Alex Guinness serviría de marco a la célebre película sobre la novela de Greene, convirtiéndose quizás en uno de los edificios con más historia en Puerto Príncipe. Todavía hoy el nombre de Graham Greene corona la puerta de la habitación que solía ocupar el escritor.
Nunca he estado en Haití, mi padre estuvo por mí. Año 1953. Luis Hernández tiene un sombrero alón, con aire sofisticado. Mi padre es joven, y en la foto junto a aquella maquinaria que les sirve de fondo, está el paisaje de Haití.
Han ido a construir algo, no sé qué, como antes fueron a Venezuela. El correo trae cada semanas pedacitos de Haití: con sus cartas, llegan postales, libros con la historia de Toussaint Louverture y La Ciudadela, que a mí me parece un castillo encantado y terrorífico. Luego, a su regreso, al cabo de los meses, vendrán las anécdotas de boca de mi padre, y es como recorrer esos caminos
intransitables, fangosos, esas carnes pudriéndose al sol, esos zombis que algunos dicen haber visto recorriendo las calles. Pero de Haití trajo mi padre algo más, la malaria. Un día casi desfallece afiebrado. Debe de haber sido un milagro que el resto de la familia no se contagiase.
Nunca he estado en Haití, pero recuerdo al poeta y amigo René Depestre, de quien Heberto Padilla tradujo Un arco iris para el Occidente cristiano. De Haití, los cubanos leerían por esos años sesenta Los gobernadores del rocío, la novela de Jacques Roumain, en traducción de Depestre, quien vivió en Cuba varios años, hasta que --harto quizás de la revolución-- se radicó en París en el 78, donde obtendría dos importantes premios como novelista entre ellos el afamado Goncourt, y trabajaría para la Unesco. A sus años, por lo que leo de él, sigue siendo el mismo apasionado poeta de risita suave y voz susurrante, que a ratos deliraba con sus historias; no sabré nunca si inventadas o no, un personaje él mismo de ficción.
Nunca he estado en Haití, pero en Princeton, New Jersey, a los haitianos
fui descubriéndolos como quien ve surgir de pronto la vegetación tras el crudo
invierno. Vivían como podían, casi corvertidos en sombras, indocumentados,
formando colmena en las esquinas de un barrio, limpiando mesas en restaurantes, o pisos en el hospital. No me resultaban extraños. ¿Cómo
podían serlo?
Nunca he estado en Haití, pero otros lo han hecho por mí, me han precedido, entre ellos Alejo Carpentier, con su novela El reino de este mundo. Y en mi niñez, los montes de Guantánamo albergaban a cientos de haitianos que cruzaban el mar en busca de trabajo en los cañaverales. Muchos jamás regresaron junto a los suyos.
Cuando oigo lo que está pasando en Haití --y ya lleva dos siglos--, voy y miro las fotos del hotel Oloffton y las comparo con el Haití callejero de las noticias. Como un zombi al acecho se esconde la maldición en esa tierra que un día fue "casa de Dios y puerta del cielo''. ¿Hasta cuándo?
Gente en el mercado, del artista haitiano Jean Walton

(Publicado en el Nuevo Herald, 27 Feb 2004)

Wednesday, January 20, 2010

HOY, 20 DE ENERO: CUMPLEAÑOS DEL POETA HEBERTO PADILLA

Belkis Cuza Malé

Hoy, 20 de enero, es el cumpleaños del poeta Heberto Padilla. Había nacido en 1932 en Puerta de Golpe, Pinar del Río, la tierra donde se cultiva el mejor tabaco del mundo.
No hubo cumpleaños que no lo celebráramos, en medio de ese exilio interior que vivimos en Cuba durante más de diez años, y luego en el hogar que levantamos en distintas ciudades de Estados Unidos. Pero, a decir verdad, nunca como aquellos cumpleaños íntimos donde los verdaderos amigos compartían con nosotros el miedo y la esperanza, y también mis inventos culinarios.
Hoy, para recordarlo, pongo aquí estas fotos de 1981. Son de Princeton, New Jersey, de esa casa donde nació Linden Lane Magazine, en aquel 76 1/2 de la calle con igual nombre, y donde incluso pueden ver una rama nevada del tilo que se alzaba al frente.
Tras la gran nevada, Heberto y Ernesto salen al portal a celebrar el acontecimiento.


Sunday, January 17, 2010


El Cristo de espaldas: ¿a quién mira?

Belkis Cuza Malé

En diciembre pasado murió en Key Largo, Florida, mi amigo Tomás Fundora, pintor, escritor y compositor, autor de la internacionalmente famosa canción *Feeling*, y pintor del ya célebre cuadro El Cristo de Espaldas. Como homenaje a su memoria publico ahora este artículo orignalmente escrito en octubre de 2002.
Les invito a leerlo en mi blog Belkis: Centro de Esperanza.
www.belkiscentrodeesperanza.blogspot.com xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Sunday, January 10, 2010

Amigos de infancia y adolescencia en La Casa del Agua

Belkis Cuza Malé

El sábado pasado, 2 de enero, vinieron a visitarme mis amigos de la infancia, Santiago *Chago* Rodríguez y su hermana Nuria, en compañía de Rosa y Orlando Alomá, otros viejos y queridos amigos.
Chago es poeta, pintor y especialista en cine (cinófilo 100 %, diría yo), a pesar de que estudió la carrera de ingeniería; su verdadera vocación es el arte y la literatura. En Miami, donde vive desde que hace décadas llegó de Cuba, ha realizado varias exposiciones. Su hermana Nuria reside en New York, y durante muchos años trabajó en New York University. Fue allí que conoció a Heberto Padilla, quien se sorprendió al saber que Nuria y yo habíamos sido vecinas en los primeros años de infancia.
Con Chago he tenido contacto a través de varias etapas: en Santiago de Cuba, en La Habana, y luego aquí en Miami. Pero a Nuria es la primera vez que la vuelvo a ver, desde que nos mudamos de casa allá en el Guantánamo de los años 50.
Orlando Alomá, periodista y ensayista, que ha trabajado durante 21 años en El Nuevo Herald, es también de la cosecha de los antiguos y queridos amigos. Lo conocí un remoto día en que ambos, adolescentes y llenos de entusiasmo, esperábamos en el patio del ayuntamiento santiaguero por una plaza laboral en aquel memorable censo. De Rosa, su esposa, me quedaba el recuerdo de la muchachita espigada que bailaba ballet. Todavía lo hace, enseñando en la academia que fundó y dirige aquí en Miami.
Aprovechamos la tarde charlando y recordando, mientras comíamos la empanada gallega y las otras delicias traidas por ellos. Fue un agradable modo de volver los ojos a la infancia en Guantánamo y la adolescencia santiaguera, y recorrer ese pasado que ahora se ha hecho presente eterno, despues de esta visita a La Casa del Agua.
Vean las fotos. No estamos mal, se nos ve sonrientes. Yo fui feliz, y creo que ellos también. Gracias por la alegría de volver a revivir la niñez.

Thursday, December 31, 2009


Profecías para el 2010

Belkis Cuza Malé

Para comenzar, la palabra que oigo desde ayer es cambio. Un año de cambios positivos, de muchas cosas tomando su lugar, de energías redentoras, de paz y sosiego en medio de cualquier contingencia, porque el Arcangel Gabriel está trayendo su mensaje de alumbramiento sobre este nuevo mundo. Sí, Nuevo, con mayúsculas. La luz del cielo ha de cubrir las tinieblas que matizaron muchas vidas a lo largo de los doce meses transcurridos. La paz como joya que ha de coronar ahora se alza victoriosa en un terreno vetado hasta hace poco. Hablaremos con sabiduría y confianza en el porvenir,
Destronaremos a más de uno que, desde el poder mal habido, se creía inmortal, eterno, sentado en la silla del Emperador . Habrá justicia divina.
2010 es un año del Espíritu Santo, un año donde el número 3 es la suma de lo nuevo y poderoso que ya se alumbra tras sus dígitos. Es una cifra que contiene el duro 2001, de infausta recordación por los ataques terroristas a las torres. Ahora, los cambios se darán en esa movida que acelera la energía positiva. Un cambio como éste sólo se repetirá cuando vuelvan a cambiar de lugar los números de esta fecha, en el lejano 2100. Sí, para entonces todavía estará nuestro planeta Tierra girando alrededor del sol. No tengan miedo, descarten toda mentalidad negativa en torno a esas predicciones sobre el 2012.
Paren también, por favor, de pensar a toda hora en la crisis económica. En realidad la hemos creado nosotros con nuestra visualización negativa, con el miedo y las medidas subsiguientes que desencadenaron por sí mismas la situación que estamos afrotando. El miedo ha sido la tónica del 2009. Y como nada es eterno y tras la noche llega el día, el 2010 viene cargado de buenas vibraciones, de cambios a todos los niveles: universales, nacionales, y personales. Si está sin empleo, tendrá ahora hasta dónde escoger; si está soltero puede que se case cuando menos lo espera; si está enfermo, se acelerará su sanación. Pero mucho cuidado, porque si ha estado haciendo daño, también los cambios van a a afectarlo negativamente, de acuerdo a las Leyes Espirituales de Dios.
El año 2010 es un período de sanación espiritual en nuestras vidas, donde se pondrá a prueba nuestra capacidad de renovarnos, especialmente en el orden interno. Aunque también podremos lograr metas a nivel personal: terminar lo inconcluso, cosas que hemos dejado pendientes, o planes de todo tipo para los que nos han faltado la voluntad y la constancia.
Es el año del cordero, así oigo. Año de acercarse con compasión a los animales, de bendecir la casa con cosas tan simples como ésas que nos da la naturaleza: flores, esencias y aceites naturales. Plantas que aceleren nuestra curación espiritual, que limpien nuestro habitat. Muchas flores (salvajes, mejor) y mucho incienso.
En agosto se anuncia gran terremoto en China, y mucha gente perdida. También maremoto (quizás una especie de sunami) en el sitio de *la puerta de oro*. Y como quise saber de qué *puerta de oro* me estaba hablando el Espíritu, busqué y encontré que a Barranquilla, en Colombia, le llaman *la puerta de oro*, pero también al puente de San Francisco, en California.
Americanos -- oigo que me dicen--, logran victoria sobre japoneses. Historia de ancestros salen a la luz para facilitar la búsqueda de una civilización perdida.
Llamas en el continente suramericano traerán nuevas pérdidas de vidas a los isleños de un país que tiene frontera con Honduras. Muerte del antiguo mandatario. Se habla de suicidio inducido.
Cosechas fabulosas para los que tienen dinero todavía en la Bolsa de valores de Wall Street. Una corporación americana de gran prestigio toma las riendas del servicio de correos en Estados Unidos. Y no ha de tardar mucho en que se coticen las acciones de éste en la Bolsa.
Jueves Santo y fecha de algo especial que sacudirá al mundo con sus enseñanzas. Luz de colores en el cielo y más.
Cuba, que mueve la noira, se estanca aún más, con predicciones de hecatombe, de ruidos en el sur de la isla. Muerte por agua de alguien que maneja los hilos del poder. Raúl Castro invierte los símbolos y se convierte en un *abanderado* de las reformas que le exige el pueblo. Pero dura lo que un caramelo a la puerta de un colegio. Golpe de estado y militares jóvenes en el poder. Algo que ya se predijo desde el año 1995. Mano de hierro sobre la Isla. No habrá acuerdos nuevos, más que los necesarios, entre Cuba y Estados Unidos. Ante la alarmente situación política, el Presidente Obama no tiene alternativas de paz a la vista y envía a Hillary Clinton a negociar, entre otros, la Base de Guantánamo.
Aparecen papiros en Egipto sobre la *inmortalidad* del alma, y el karma. Y también una pirámide en la costa de un país africano.
Marte tiene agua con sustancias poderosas que traerán cura a muchas enfermedades de los terrícolas. Nuevo viaje a la luna de artefacto controlado por la Nasa se tropezará con la evidencia de extraterrestres.
Muere personaje histórico que tiene su casa en Baltimore.
Aceleran el proceso de legalización de los indocumentados en Estados Unidos. Una puerta que se abre para los que no hayan cometido crímenes. Especie de amnistia pero con ciertas condiciones.
Hugo Chavez pierde su *trono* en la comparsa del ALBA y acaba entre garrotes, luego de escaramuza militar.
Irán termina --a la fuerza, puede decirse-- sus aspiraciones atómicas y hay nuevo gobierno de coalición.
Afganistán enfrenta a los rebeldes, y ayudado por las fuerzas internacionales, hay periódos de paz. Para entonces, aparecerán los restos de Bin Laden, muerto desde finales del 2001.
Vuelve a ser noticia el Emperador de Japón, cuando se descubra conspiración en torno a su gobierno.
Sepultado el Papa.
Aseguran que la Fuerza Aérea de Estados Unidos descubrió una conspiración terrorista entre sus filas.
La economía se recupera para mediados de junio, con el beneplácito del mundo. El precio de la gasolina baja y también los intereses sobre las propiedades, y mucha gente recupera sus viviendas en este país, tras nuevo plan de ayuda del gobierno.
El espíritu de Roosevelt preside La Casa Blanca. Incluso hablan de haber visto su fantasma.
Paz y cambios beneficiosos para la mayoría vendrán sobre Norteamérica, con hallazgos de petroleo en Canada.
Una niña convertida en Reina de un país europeo. Muere el Príncipe consorte de Inglaterra.
Madonna en la cartelera, vuelve a las noticias. Ahora se trata de su hija. Y Hollywood resucita a una estrella del Rock.
Violencia en Madagascar. Ola de frío en Rusia.
Lo que suceda en el 2010 a nivel personal es parte de la creatividad nuestra, del control que tengamos sobre nuestra mente, y de la voluntad de triunfar sobre los obstáculos que se presenten. Con fe se mueven montañas. Aprenda, pues, cómo se hace y será un año lleno de bendiciones.
!Feliz 2010, mis queridos amigos! Muchas bendiciones.

Wednesday, December 30, 2009




Mis flores y piedrecitas mágicas para despedir el 2009

Achilles y yo en casa antes de irme a celebrar la Nochebuena

Belkis Cuza Malé

En mi blog de arte, http://www.belkiscubanparadiseart.blogspot.com/, he puesto las flores que pinté para Navidad, así como mis piedrecitas mágicas para bendecir a los amigos.
En unas horas, si Dios lo permite, estaremos celebrando la llegada del 2010. Con luna llena y profecías, también. Ya les diré.
Qué la Luz, el Amor y la Prosperidad iluminen sus vidas.
En el Nombre de Jesús: Muchas bendiciones para el 2010!

Sunday, December 20, 2009

LINDEN LANE MAGAZINE EN PADILLA CIGARS

Belkis Cuza Malé

A pesar de que Miami amaneció bajo una capa de lluvia y no paró hasta entrado el atardecer, pudimos presentar el nuevo número de Linden Lane Magazine, tal como lo habíamos anunciado. Agradezco en primer lugar a Baltasar Santiago Martin, y a la Fundación Apogeo que él dirige, su ayuda y gentileza organizativa. Sin ello, me hubiera sido muy difícil reunirme el viernes en Padilla Cigars con los amigos que generosamente acudieron a la presentación, Fue un placer verlos y compartir ese repertorio de anácdotas que a lo largo de 28 años de publicación han ido incrementándose y pertenecen ya a la vida intlectual del exilio.

Creo que hacía siglos (quizás 20 años!!!) que no me encontraba con los escritoes Yara González, su esposo Matías Montes Huidobro, y Orlando Rossardi: qué gusto volver a verlos. Y también a Armando de Armas, periodista y novelista de primera. Y al resto de los que se acercaron a la Pequeña Habana para compartir el nuevo número de LLM: Gracias a todos..

Y gracias también a los colaboradores de este número, a los amigos que siempre me han tendido una mano, y a Dios por permitirnos seguir existiendo y hacer realidad nuestro magazine.

Estas fotos son de Jorge Gómez.



Fotos de Bernardo Diegues y Baltasar Santiago Martin:

Monday, November 09, 2009

Linden Lane Magazine en La Casa Azul

Acabamos de añadir este nuevo
número de LLM a nuestra
web site de La Casa Azul.
Allí podrán abrir el PDF y leer
el número completo, gracias
a Karin Aldrey, esa extraordinaria
artista y amiga, que nos
ha confeccionado una
hermosa portadilla
para el enlace. Pasen y
lean este número
homenaje a la pintora
cubana
Carmen Herrera.

Esta es la dirección donde podrán leerla

http://www.lacasaazul.org/Linden_Lane_Magazine_VOL_1_2_3_4_2009.html

y aquí podrán comprar la edición impresa:

http://magcloud.com/browse/Issue/44599