Pintando mi primer mural al fresco en el taller de Apogeo
Belkis Cuza Malé
El domingo pasado, 24 de enero, Baltasar Santiago Martin y yo nos encaminamos muy tempranito al taller de la Fundación Apogeo, en el hogar de Eneida Banegas y Miguel Alzate, quienes además de estupendos anfitriones, son miembros de la dirección de Apogeo. Y allí, en medio de un patio lleno de frondosos árboles y un ambiente donde se respira creatividad y vida, comenzaron los preparativos --casi rituales, diría yo-- del mural al fresco que yo debería pintar. Y cuando Baltasar y Miguel dejaron lista la plancha, comencé mi labor bajo sus miradas espectantes, y el corretear amistoso del perrito Lucas. Luego, Eneida nos demostró que además de pintora y fotógrafa, al igual que su esposo Miguel, es una fabulosa cocinera.
Había sido idea del entusiasta amigo Baltasar, alma de la fundación, de que yo también hiciera mi mural al fresco, una técnica aprendida por él durante sus años en México. Y el resultado lo pueden ver aquí, aunque pienso que los colores de mi flor son muchos más intensos en la realidad, pero debido a lo reciente del trabajo no fue posible tomar una foto donde se viese completamente vertical.
Gracias a estos queridos amigos, y a la Fundación Apogeo por la acogida y las buenas vibras compartidas. Les deseo muchos éxitos y bendiciones.
Tuesday, January 26, 2010
Sunday, January 24, 2010
Tarjeta postal de Haiti
Belkis Cuza Malé
Desde que ocurrió la tragedia de Haití andaba buscando mi artículo sobre ese país, escrito y publicado en El Nuevo Herald en 2004. Pero consulté el archivo del periódico y nada. Fui a Google, y nada. Miré en los archvos de Cubanet que solía guardar algunos de los que publicaba, y nada. Tampoco se encontraba en mis viejos files. Pensé que seguramente había corrido la misma suerte de mis 3 últimos discos duros.
Pero hoy, de súbito, me llegó un correo electrónico de mi amiga Dinorah C. Rivas, que decía *Lo que encontré tuyo...* Pues sí, era mi artículo Tarjeta Postal de Haití. Por supuesto que yo no había comentado ni con ella ni con otra persona sobre mi búsqueda, así que la amiga Dinorah, sin saberlo, fue la receptora de mi mensaje al Universo. Y aquí está mi artículo, encontrado en los archivos de La Peregrina Magazine, que hace meses también había sufrido pérdida de documentos. Me ha sorprendido el que apareciese de manera tan inusitada, especialmente porque mis Profecias para el 2010 se hacen eco de la tragedia hatiana.
Aquí va el artículo, que verdaderamente parecería escrito ahora. Lo reproduzco según lo publicó La Peregrina Magazine en el 2004.
Belkis Cuza Malé
Desde que ocurrió la tragedia de Haití andaba buscando mi artículo sobre ese país, escrito y publicado en El Nuevo Herald en 2004. Pero consulté el archivo del periódico y nada. Fui a Google, y nada. Miré en los archvos de Cubanet que solía guardar algunos de los que publicaba, y nada. Tampoco se encontraba en mis viejos files. Pensé que seguramente había corrido la misma suerte de mis 3 últimos discos duros.
Pero hoy, de súbito, me llegó un correo electrónico de mi amiga Dinorah C. Rivas, que decía *Lo que encontré tuyo...* Pues sí, era mi artículo Tarjeta Postal de Haití. Por supuesto que yo no había comentado ni con ella ni con otra persona sobre mi búsqueda, así que la amiga Dinorah, sin saberlo, fue la receptora de mi mensaje al Universo. Y aquí está mi artículo, encontrado en los archivos de La Peregrina Magazine, que hace meses también había sufrido pérdida de documentos. Me ha sorprendido el que apareciese de manera tan inusitada, especialmente porque mis Profecias para el 2010 se hacen eco de la tragedia hatiana.
Aquí va el artículo, que verdaderamente parecería escrito ahora. Lo reproduzco según lo publicó La Peregrina Magazine en el 2004.
Tarjeta postal de Haití
Belkis Cuza Malé
Nunca he estado en Haití: Graham Greene estuvo por mí no una, sino varias
veces. Solía hospedarse en el que quizás fuese el único hotel de lujo de esos años, un sitio con alma, con portales de torneados balaustres y galerías de rica filigrana. Construido en 1880 por un arquitecto francés, el
hotel Oloffson sirvió de escenario de Los comediantes, la novela que
Graham Greene escribió sobre Haití en 1966. La antigua residencia de Demossthése Sam, hijo de un presidente de la isla, había tomado años después su nombre de un alemán de origen sueco que la transformó en hotel de lujo, tras haber sido hospital de las tropas norteamericanas de ocupación en los años treinta. De exuberante belleza, rodeado de cocoteros y helechos
, al año siguiente, gracias a la presencia de figuras estelares como Richard Burton, Elizabeth Taylor, Peter Ustinov y Alex Guinness serviría de marco a la célebre película sobre la novela de Greene, convirtiéndose quizás en uno de los edificios con más historia en Puerto Príncipe. Todavía hoy el nombre de Graham Greene corona la puerta de la habitación que solía ocupar el escritor.
Nunca he estado en Haití, mi padre estuvo por mí. Año 1953. Luis Hernández tiene un sombrero alón, con aire sofisticado. Mi padre es joven, y en la foto junto a aquella maquinaria que les sirve de fondo, está el paisaje de Haití.
Han ido a construir algo, no sé qué, como antes fueron a Venezuela. El correo trae cada semanas pedacitos de Haití: con sus cartas, llegan postales, libros con la historia de Toussaint Louverture y La Ciudadela, que a mí me parece un castillo encantado y terrorífico. Luego, a su regreso, al cabo de los meses, vendrán las anécdotas de boca de mi padre, y es como recorrer esos caminos
intransitables, fangosos, esas carnes pudriéndose al sol, esos zombis que algunos dicen haber visto recorriendo las calles. Pero de Haití trajo mi padre algo más, la malaria. Un día casi desfallece afiebrado. Debe de haber sido un milagro que el resto de la familia no se contagiase.
Nunca he estado en Haití, pero recuerdo al poeta y amigo René Depestre, de quien Heberto Padilla tradujo Un arco iris para el Occidente cristiano. De Haití, los cubanos leerían por esos años sesenta Los gobernadores del rocío, la novela de Jacques Roumain, en traducción de Depestre, quien vivió en Cuba varios años, hasta que --harto quizás de la revolución-- se radicó en París en el 78, donde obtendría dos importantes premios como novelista entre ellos el afamado Goncourt, y trabajaría para la Unesco. A sus años, por lo que leo de él, sigue siendo el mismo apasionado poeta de risita suave y voz susurrante, que a ratos deliraba con sus historias; no sabré nunca si inventadas o no, un personaje él mismo de ficción.
Nunca he estado en Haití, pero en Princeton, New Jersey, a los haitianos
fui descubriéndolos como quien ve surgir de pronto la vegetación tras el crudo
invierno. Vivían como podían, casi corvertidos en sombras, indocumentados,
formando colmena en las esquinas de un barrio, limpiando mesas en restaurantes, o pisos en el hospital. No me resultaban extraños. ¿Cómo
podían serlo?
Nunca he estado en Haití, pero otros lo han hecho por mí, me han precedido, entre ellos Alejo Carpentier, con su novela El reino de este mundo. Y en mi niñez, los montes de Guantánamo albergaban a cientos de haitianos que cruzaban el mar en busca de trabajo en los cañaverales. Muchos jamás regresaron junto a los suyos.
Cuando oigo lo que está pasando en Haití --y ya lleva dos siglos--, voy y miro las fotos del hotel Oloffton y las comparo con el Haití callejero de las noticias. Como un zombi al acecho se esconde la maldición en esa tierra que un día fue "casa de Dios y puerta del cielo''. ¿Hasta cuándo?
Gente en el mercado, del artista haitiano Jean Walton
(Publicado en el Nuevo Herald, 27 Feb 2004)
(Publicado en el Nuevo Herald, 27 Feb 2004)
Wednesday, January 20, 2010
HOY, 20 DE ENERO: CUMPLEAÑOS DEL POETA HEBERTO PADILLA
Belkis Cuza Malé
Hoy, 20 de enero, es el cumpleaños del poeta Heberto Padilla. Había nacido en 1932 en Puerta de Golpe, Pinar del Río, la tierra donde se cultiva el mejor tabaco del mundo.
No hubo cumpleaños que no lo celebráramos, en medio de ese exilio interior que vivimos en Cuba durante más de diez años, y luego en el hogar que levantamos en distintas ciudades de Estados Unidos. Pero, a decir verdad, nunca como aquellos cumpleaños íntimos donde los verdaderos amigos compartían con nosotros el miedo y la esperanza, y también mis inventos culinarios.
Hoy, para recordarlo, pongo aquí estas fotos de 1981. Son de Princeton, New Jersey, de esa casa donde nació Linden Lane Magazine, en aquel 76 1/2 de la calle con igual nombre, y donde incluso pueden ver una rama nevada del tilo que se alzaba al frente.
Tras la gran nevada, Heberto y Ernesto salen al portal a celebrar el acontecimiento.
No hubo cumpleaños que no lo celebráramos, en medio de ese exilio interior que vivimos en Cuba durante más de diez años, y luego en el hogar que levantamos en distintas ciudades de Estados Unidos. Pero, a decir verdad, nunca como aquellos cumpleaños íntimos donde los verdaderos amigos compartían con nosotros el miedo y la esperanza, y también mis inventos culinarios.
Hoy, para recordarlo, pongo aquí estas fotos de 1981. Son de Princeton, New Jersey, de esa casa donde nació Linden Lane Magazine, en aquel 76 1/2 de la calle con igual nombre, y donde incluso pueden ver una rama nevada del tilo que se alzaba al frente.
Tras la gran nevada, Heberto y Ernesto salen al portal a celebrar el acontecimiento.
Sunday, January 17, 2010

El Cristo de espaldas: ¿a quién mira?
Belkis Cuza Malé
En diciembre pasado murió en Key Largo, Florida, mi amigo Tomás Fundora, pintor, escritor y compositor, autor de la internacionalmente famosa canción *Feeling*, y pintor del ya célebre cuadro El Cristo de Espaldas. Como homenaje a su memoria publico ahora este artículo orignalmente escrito en octubre de 2002.
Les invito a leerlo en mi blog Belkis: Centro de Esperanza.
www.belkiscentrodeesperanza.blogspot.com xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
Sunday, January 10, 2010
Amigos de infancia y adolescencia en La Casa del Agua
Belkis Cuza Malé
El sábado pasado, 2 de enero, vinieron a visitarme mis amigos de la infancia, Santiago *Chago* Rodríguez y su hermana Nuria, en compañía de Rosa y Orlando Alomá, otros viejos y queridos amigos.
Chago es poeta, pintor y especialista en cine (cinófilo 100 %, diría yo), a pesar de que estudió la carrera de ingeniería; su verdadera vocación es el arte y la literatura. En Miami, donde vive desde que hace décadas llegó de Cuba, ha realizado varias exposiciones. Su hermana Nuria reside en New York, y durante muchos años trabajó en New York University. Fue allí que conoció a Heberto Padilla, quien se sorprendió al saber que Nuria y yo habíamos sido vecinas en los primeros años de infancia.
Con Chago he tenido contacto a través de varias etapas: en Santiago de Cuba, en La Habana, y luego aquí en Miami. Pero a Nuria es la primera vez que la vuelvo a ver, desde que nos mudamos de casa allá en el Guantánamo de los años 50.
Orlando Alomá, periodista y ensayista, que ha trabajado durante 21 años en El Nuevo Herald, es también de la cosecha de los antiguos y queridos amigos. Lo conocí un remoto día en que ambos, adolescentes y llenos de entusiasmo, esperábamos en el patio del ayuntamiento santiaguero por una plaza laboral en aquel memorable censo. De Rosa, su esposa, me quedaba el recuerdo de la muchachita espigada que bailaba ballet. Todavía lo hace, enseñando en la academia que fundó y dirige aquí en Miami.
Aprovechamos la tarde charlando y recordando, mientras comíamos la empanada gallega y las otras delicias traidas por ellos. Fue un agradable modo de volver los ojos a la infancia en Guantánamo y la adolescencia santiaguera, y recorrer ese pasado que ahora se ha hecho presente eterno, despues de esta visita a La Casa del Agua.
Vean las fotos. No estamos mal, se nos ve sonrientes. Yo fui feliz, y creo que ellos también. Gracias por la alegría de volver a revivir la niñez.
Belkis Cuza Malé
El sábado pasado, 2 de enero, vinieron a visitarme mis amigos de la infancia, Santiago *Chago* Rodríguez y su hermana Nuria, en compañía de Rosa y Orlando Alomá, otros viejos y queridos amigos.
Chago es poeta, pintor y especialista en cine (cinófilo 100 %, diría yo), a pesar de que estudió la carrera de ingeniería; su verdadera vocación es el arte y la literatura. En Miami, donde vive desde que hace décadas llegó de Cuba, ha realizado varias exposiciones. Su hermana Nuria reside en New York, y durante muchos años trabajó en New York University. Fue allí que conoció a Heberto Padilla, quien se sorprendió al saber que Nuria y yo habíamos sido vecinas en los primeros años de infancia.
Con Chago he tenido contacto a través de varias etapas: en Santiago de Cuba, en La Habana, y luego aquí en Miami. Pero a Nuria es la primera vez que la vuelvo a ver, desde que nos mudamos de casa allá en el Guantánamo de los años 50.
Orlando Alomá, periodista y ensayista, que ha trabajado durante 21 años en El Nuevo Herald, es también de la cosecha de los antiguos y queridos amigos. Lo conocí un remoto día en que ambos, adolescentes y llenos de entusiasmo, esperábamos en el patio del ayuntamiento santiaguero por una plaza laboral en aquel memorable censo. De Rosa, su esposa, me quedaba el recuerdo de la muchachita espigada que bailaba ballet. Todavía lo hace, enseñando en la academia que fundó y dirige aquí en Miami.
Aprovechamos la tarde charlando y recordando, mientras comíamos la empanada gallega y las otras delicias traidas por ellos. Fue un agradable modo de volver los ojos a la infancia en Guantánamo y la adolescencia santiaguera, y recorrer ese pasado que ahora se ha hecho presente eterno, despues de esta visita a La Casa del Agua.
Vean las fotos. No estamos mal, se nos ve sonrientes. Yo fui feliz, y creo que ellos también. Gracias por la alegría de volver a revivir la niñez.
Thursday, December 31, 2009

Profecías para el 2010
Belkis Cuza Malé
Para comenzar, la palabra que oigo desde ayer es cambio. Un año de cambios positivos, de muchas cosas tomando su lugar, de energías redentoras, de paz y sosiego en medio de cualquier contingencia, porque el Arcangel Gabriel está trayendo su mensaje de alumbramiento sobre este nuevo mundo. Sí, Nuevo, con mayúsculas. La luz del cielo ha de cubrir las tinieblas que matizaron muchas vidas a lo largo de los doce meses transcurridos. La paz como joya que ha de coronar ahora se alza victoriosa en un terreno vetado hasta hace poco. Hablaremos con sabiduría y confianza en el porvenir,
Destronaremos a más de uno que, desde el poder mal habido, se creía inmortal, eterno, sentado en la silla del Emperador . Habrá justicia divina.
2010 es un año del Espíritu Santo, un año donde el número 3 es la suma de lo nuevo y poderoso que ya se alumbra tras sus dígitos. Es una cifra que contiene el duro 2001, de infausta recordación por los ataques terroristas a las torres. Ahora, los cambios se darán en esa movida que acelera la energía positiva. Un cambio como éste sólo se repetirá cuando vuelvan a cambiar de lugar los números de esta fecha, en el lejano 2100. Sí, para entonces todavía estará nuestro planeta Tierra girando alrededor del sol. No tengan miedo, descarten toda mentalidad negativa en torno a esas predicciones sobre el 2012.
Paren también, por favor, de pensar a toda hora en la crisis económica. En realidad la hemos creado nosotros con nuestra visualización negativa, con el miedo y las medidas subsiguientes que desencadenaron por sí mismas la situación que estamos afrotando. El miedo ha sido la tónica del 2009. Y como nada es eterno y tras la noche llega el día, el 2010 viene cargado de buenas vibraciones, de cambios a todos los niveles: universales, nacionales, y personales. Si está sin empleo, tendrá ahora hasta dónde escoger; si está soltero puede que se case cuando menos lo espera; si está enfermo, se acelerará su sanación. Pero mucho cuidado, porque si ha estado haciendo daño, también los cambios van a a afectarlo negativamente, de acuerdo a las Leyes Espirituales de Dios.
El año 2010 es un período de sanación espiritual en nuestras vidas, donde se pondrá a prueba nuestra capacidad de renovarnos, especialmente en el orden interno. Aunque también podremos lograr metas a nivel personal: terminar lo inconcluso, cosas que hemos dejado pendientes, o planes de todo tipo para los que nos han faltado la voluntad y la constancia.
Es el año del cordero, así oigo. Año de acercarse con compasión a los animales, de bendecir la casa con cosas tan simples como ésas que nos da la naturaleza: flores, esencias y aceites naturales. Plantas que aceleren nuestra curación espiritual, que limpien nuestro habitat. Muchas flores (salvajes, mejor) y mucho incienso.
En agosto se anuncia gran terremoto en China, y mucha gente perdida. También maremoto (quizás una especie de sunami) en el sitio de *la puerta de oro*. Y como quise saber de qué *puerta de oro* me estaba hablando el Espíritu, busqué y encontré que a Barranquilla, en Colombia, le llaman *la puerta de oro*, pero también al puente de San Francisco, en California.
Americanos -- oigo que me dicen--, logran victoria sobre japoneses. Historia de ancestros salen a la luz para facilitar la búsqueda de una civilización perdida.
Llamas en el continente suramericano traerán nuevas pérdidas de vidas a los isleños de un país que tiene frontera con Honduras. Muerte del antiguo mandatario. Se habla de suicidio inducido.
Cosechas fabulosas para los que tienen dinero todavía en la Bolsa de valores de Wall Street. Una corporación americana de gran prestigio toma las riendas del servicio de correos en Estados Unidos. Y no ha de tardar mucho en que se coticen las acciones de éste en la Bolsa.
Jueves Santo y fecha de algo especial que sacudirá al mundo con sus enseñanzas. Luz de colores en el cielo y más.
Cuba, que mueve la noira, se estanca aún más, con predicciones de hecatombe, de ruidos en el sur de la isla. Muerte por agua de alguien que maneja los hilos del poder. Raúl Castro invierte los símbolos y se convierte en un *abanderado* de las reformas que le exige el pueblo. Pero dura lo que un caramelo a la puerta de un colegio. Golpe de estado y militares jóvenes en el poder. Algo que ya se predijo desde el año 1995. Mano de hierro sobre la Isla. No habrá acuerdos nuevos, más que los necesarios, entre Cuba y Estados Unidos. Ante la alarmente situación política, el Presidente Obama no tiene alternativas de paz a la vista y envía a Hillary Clinton a negociar, entre otros, la Base de Guantánamo.
Aparecen papiros en Egipto sobre la *inmortalidad* del alma, y el karma. Y también una pirámide en la costa de un país africano.
Marte tiene agua con sustancias poderosas que traerán cura a muchas enfermedades de los terrícolas. Nuevo viaje a la luna de artefacto controlado por la Nasa se tropezará con la evidencia de extraterrestres.
Muere personaje histórico que tiene su casa en Baltimore.
Aceleran el proceso de legalización de los indocumentados en Estados Unidos. Una puerta que se abre para los que no hayan cometido crímenes. Especie de amnistia pero con ciertas condiciones.
Hugo Chavez pierde su *trono* en la comparsa del ALBA y acaba entre garrotes, luego de escaramuza militar.
Irán termina --a la fuerza, puede decirse-- sus aspiraciones atómicas y hay nuevo gobierno de coalición.
Afganistán enfrenta a los rebeldes, y ayudado por las fuerzas internacionales, hay periódos de paz. Para entonces, aparecerán los restos de Bin Laden, muerto desde finales del 2001.
Vuelve a ser noticia el Emperador de Japón, cuando se descubra conspiración en torno a su gobierno.
Sepultado el Papa.
Aseguran que la Fuerza Aérea de Estados Unidos descubrió una conspiración terrorista entre sus filas.
La economía se recupera para mediados de junio, con el beneplácito del mundo. El precio de la gasolina baja y también los intereses sobre las propiedades, y mucha gente recupera sus viviendas en este país, tras nuevo plan de ayuda del gobierno.
El espíritu de Roosevelt preside La Casa Blanca. Incluso hablan de haber visto su fantasma.
Paz y cambios beneficiosos para la mayoría vendrán sobre Norteamérica, con hallazgos de petroleo en Canada.
Una niña convertida en Reina de un país europeo. Muere el Príncipe consorte de Inglaterra.
Madonna en la cartelera, vuelve a las noticias. Ahora se trata de su hija. Y Hollywood resucita a una estrella del Rock.
Violencia en Madagascar. Ola de frío en Rusia.
Lo que suceda en el 2010 a nivel personal es parte de la creatividad nuestra, del control que tengamos sobre nuestra mente, y de la voluntad de triunfar sobre los obstáculos que se presenten. Con fe se mueven montañas. Aprenda, pues, cómo se hace y será un año lleno de bendiciones.
!Feliz 2010, mis queridos amigos! Muchas bendiciones.
Belkis Cuza Malé
Para comenzar, la palabra que oigo desde ayer es cambio. Un año de cambios positivos, de muchas cosas tomando su lugar, de energías redentoras, de paz y sosiego en medio de cualquier contingencia, porque el Arcangel Gabriel está trayendo su mensaje de alumbramiento sobre este nuevo mundo. Sí, Nuevo, con mayúsculas. La luz del cielo ha de cubrir las tinieblas que matizaron muchas vidas a lo largo de los doce meses transcurridos. La paz como joya que ha de coronar ahora se alza victoriosa en un terreno vetado hasta hace poco. Hablaremos con sabiduría y confianza en el porvenir,
Destronaremos a más de uno que, desde el poder mal habido, se creía inmortal, eterno, sentado en la silla del Emperador . Habrá justicia divina.
2010 es un año del Espíritu Santo, un año donde el número 3 es la suma de lo nuevo y poderoso que ya se alumbra tras sus dígitos. Es una cifra que contiene el duro 2001, de infausta recordación por los ataques terroristas a las torres. Ahora, los cambios se darán en esa movida que acelera la energía positiva. Un cambio como éste sólo se repetirá cuando vuelvan a cambiar de lugar los números de esta fecha, en el lejano 2100. Sí, para entonces todavía estará nuestro planeta Tierra girando alrededor del sol. No tengan miedo, descarten toda mentalidad negativa en torno a esas predicciones sobre el 2012.
Paren también, por favor, de pensar a toda hora en la crisis económica. En realidad la hemos creado nosotros con nuestra visualización negativa, con el miedo y las medidas subsiguientes que desencadenaron por sí mismas la situación que estamos afrotando. El miedo ha sido la tónica del 2009. Y como nada es eterno y tras la noche llega el día, el 2010 viene cargado de buenas vibraciones, de cambios a todos los niveles: universales, nacionales, y personales. Si está sin empleo, tendrá ahora hasta dónde escoger; si está soltero puede que se case cuando menos lo espera; si está enfermo, se acelerará su sanación. Pero mucho cuidado, porque si ha estado haciendo daño, también los cambios van a a afectarlo negativamente, de acuerdo a las Leyes Espirituales de Dios.
El año 2010 es un período de sanación espiritual en nuestras vidas, donde se pondrá a prueba nuestra capacidad de renovarnos, especialmente en el orden interno. Aunque también podremos lograr metas a nivel personal: terminar lo inconcluso, cosas que hemos dejado pendientes, o planes de todo tipo para los que nos han faltado la voluntad y la constancia.
Es el año del cordero, así oigo. Año de acercarse con compasión a los animales, de bendecir la casa con cosas tan simples como ésas que nos da la naturaleza: flores, esencias y aceites naturales. Plantas que aceleren nuestra curación espiritual, que limpien nuestro habitat. Muchas flores (salvajes, mejor) y mucho incienso.
En agosto se anuncia gran terremoto en China, y mucha gente perdida. También maremoto (quizás una especie de sunami) en el sitio de *la puerta de oro*. Y como quise saber de qué *puerta de oro* me estaba hablando el Espíritu, busqué y encontré que a Barranquilla, en Colombia, le llaman *la puerta de oro*, pero también al puente de San Francisco, en California.
Americanos -- oigo que me dicen--, logran victoria sobre japoneses. Historia de ancestros salen a la luz para facilitar la búsqueda de una civilización perdida.
Llamas en el continente suramericano traerán nuevas pérdidas de vidas a los isleños de un país que tiene frontera con Honduras. Muerte del antiguo mandatario. Se habla de suicidio inducido.
Cosechas fabulosas para los que tienen dinero todavía en la Bolsa de valores de Wall Street. Una corporación americana de gran prestigio toma las riendas del servicio de correos en Estados Unidos. Y no ha de tardar mucho en que se coticen las acciones de éste en la Bolsa.
Jueves Santo y fecha de algo especial que sacudirá al mundo con sus enseñanzas. Luz de colores en el cielo y más.
Cuba, que mueve la noira, se estanca aún más, con predicciones de hecatombe, de ruidos en el sur de la isla. Muerte por agua de alguien que maneja los hilos del poder. Raúl Castro invierte los símbolos y se convierte en un *abanderado* de las reformas que le exige el pueblo. Pero dura lo que un caramelo a la puerta de un colegio. Golpe de estado y militares jóvenes en el poder. Algo que ya se predijo desde el año 1995. Mano de hierro sobre la Isla. No habrá acuerdos nuevos, más que los necesarios, entre Cuba y Estados Unidos. Ante la alarmente situación política, el Presidente Obama no tiene alternativas de paz a la vista y envía a Hillary Clinton a negociar, entre otros, la Base de Guantánamo.
Aparecen papiros en Egipto sobre la *inmortalidad* del alma, y el karma. Y también una pirámide en la costa de un país africano.
Marte tiene agua con sustancias poderosas que traerán cura a muchas enfermedades de los terrícolas. Nuevo viaje a la luna de artefacto controlado por la Nasa se tropezará con la evidencia de extraterrestres.
Muere personaje histórico que tiene su casa en Baltimore.
Aceleran el proceso de legalización de los indocumentados en Estados Unidos. Una puerta que se abre para los que no hayan cometido crímenes. Especie de amnistia pero con ciertas condiciones.
Hugo Chavez pierde su *trono* en la comparsa del ALBA y acaba entre garrotes, luego de escaramuza militar.
Irán termina --a la fuerza, puede decirse-- sus aspiraciones atómicas y hay nuevo gobierno de coalición.
Afganistán enfrenta a los rebeldes, y ayudado por las fuerzas internacionales, hay periódos de paz. Para entonces, aparecerán los restos de Bin Laden, muerto desde finales del 2001.
Vuelve a ser noticia el Emperador de Japón, cuando se descubra conspiración en torno a su gobierno.
Sepultado el Papa.
Aseguran que la Fuerza Aérea de Estados Unidos descubrió una conspiración terrorista entre sus filas.
La economía se recupera para mediados de junio, con el beneplácito del mundo. El precio de la gasolina baja y también los intereses sobre las propiedades, y mucha gente recupera sus viviendas en este país, tras nuevo plan de ayuda del gobierno.
El espíritu de Roosevelt preside La Casa Blanca. Incluso hablan de haber visto su fantasma.
Paz y cambios beneficiosos para la mayoría vendrán sobre Norteamérica, con hallazgos de petroleo en Canada.
Una niña convertida en Reina de un país europeo. Muere el Príncipe consorte de Inglaterra.
Madonna en la cartelera, vuelve a las noticias. Ahora se trata de su hija. Y Hollywood resucita a una estrella del Rock.
Violencia en Madagascar. Ola de frío en Rusia.
Lo que suceda en el 2010 a nivel personal es parte de la creatividad nuestra, del control que tengamos sobre nuestra mente, y de la voluntad de triunfar sobre los obstáculos que se presenten. Con fe se mueven montañas. Aprenda, pues, cómo se hace y será un año lleno de bendiciones.
!Feliz 2010, mis queridos amigos! Muchas bendiciones.
Wednesday, December 30, 2009
Mis flores y piedrecitas mágicas para despedir el 2009
Achilles y yo en casa antes de irme a celebrar la Nochebuena
Achilles y yo en casa antes de irme a celebrar la NochebuenaBelkis Cuza Malé
En mi blog de arte, http://www.belkiscubanparadiseart.blogspot.com/, he puesto las flores que pinté para Navidad, así como mis piedrecitas mágicas para bendecir a los amigos.
En unas horas, si Dios lo permite, estaremos celebrando la llegada del 2010. Con luna llena y profecías, también. Ya les diré.
Qué la Luz, el Amor y la Prosperidad iluminen sus vidas.
En el Nombre de Jesús: Muchas bendiciones para el 2010!
Sunday, December 20, 2009
LINDEN LANE MAGAZINE EN PADILLA CIGARS
Belkis Cuza Malé
A pesar de que Miami amaneció bajo una capa de lluvia y no paró hasta entrado el atardecer, pudimos presentar el nuevo número de Linden Lane Magazine, tal como lo habíamos anunciado. Agradezco en primer lugar a Baltasar Santiago Martin, y a la Fundación Apogeo que él dirige, su ayuda y gentileza organizativa. Sin ello, me hubiera sido muy difícil reunirme el viernes en Padilla Cigars con los amigos que generosamente acudieron a la presentación, Fue un placer verlos y compartir ese repertorio de anácdotas que a lo largo de 28 años de publicación han ido incrementándose y pertenecen ya a la vida intlectual del exilio.
Creo que hacía siglos (quizás 20 años!!!) que no me encontraba con los escritoes Yara González, su esposo Matías Montes Huidobro, y Orlando Rossardi: qué gusto volver a verlos. Y también a Armando de Armas, periodista y novelista de primera. Y al resto de los que se acercaron a la Pequeña Habana para compartir el nuevo número de LLM: Gracias a todos..
Y gracias también a los colaboradores de este número, a los amigos que siempre me han tendido una mano, y a Dios por permitirnos seguir existiendo y hacer realidad nuestro magazine.
Estas fotos son de Jorge Gómez.
Fotos de Bernardo Diegues y Baltasar Santiago Martin:
Belkis Cuza Malé
A pesar de que Miami amaneció bajo una capa de lluvia y no paró hasta entrado el atardecer, pudimos presentar el nuevo número de Linden Lane Magazine, tal como lo habíamos anunciado. Agradezco en primer lugar a Baltasar Santiago Martin, y a la Fundación Apogeo que él dirige, su ayuda y gentileza organizativa. Sin ello, me hubiera sido muy difícil reunirme el viernes en Padilla Cigars con los amigos que generosamente acudieron a la presentación, Fue un placer verlos y compartir ese repertorio de anácdotas que a lo largo de 28 años de publicación han ido incrementándose y pertenecen ya a la vida intlectual del exilio.
Creo que hacía siglos (quizás 20 años!!!) que no me encontraba con los escritoes Yara González, su esposo Matías Montes Huidobro, y Orlando Rossardi: qué gusto volver a verlos. Y también a Armando de Armas, periodista y novelista de primera. Y al resto de los que se acercaron a la Pequeña Habana para compartir el nuevo número de LLM: Gracias a todos..
Y gracias también a los colaboradores de este número, a los amigos que siempre me han tendido una mano, y a Dios por permitirnos seguir existiendo y hacer realidad nuestro magazine.
Estas fotos son de Jorge Gómez.
Fotos de Bernardo Diegues y Baltasar Santiago Martin:
Monday, November 09, 2009
Linden Lane Magazine en La Casa Azul
Acabamos de añadir este nuevo
número de LLM a nuestra
web site de La Casa Azul.
Allí podrán abrir el PDF y leer
el número completo, gracias
a Karin Aldrey, esa extraordinaria
artista y amiga, que nos
ha confeccionado una
hermosa portadilla
para el enlace. Pasen y
lean este número
homenaje a la pintora
cubana
Carmen Herrera.
Esta es la dirección donde podrán leerla
http://www.lacasaazul.org/Linden_Lane_Magazine_VOL_1_2_3_4_2009.html
y aquí podrán comprar la edición impresa:
http://magcloud.com/browse/Issue/44599
Acabamos de añadir este nuevo
número de LLM a nuestra
web site de La Casa Azul.
Allí podrán abrir el PDF y leer
el número completo, gracias
a Karin Aldrey, esa extraordinaria
artista y amiga, que nos
ha confeccionado una
hermosa portadilla
para el enlace. Pasen y
lean este número
homenaje a la pintora
cubana
Carmen Herrera.
Esta es la dirección donde podrán leerla
http://www.lacasaazul.org/Linden_Lane_Magazine_VOL_1_2_3_4_2009.html
y aquí podrán comprar la edición impresa:
http://magcloud.com/browse/Issue/44599
Friday, November 06, 2009

El nuevo nùmero de Linden Lane Magazine
Acaba de salir el nuevo nùmero de Linden Lane Magazine, correspondiente al Volumen XXVIII Nos. 1, 2, 3, 4 del 2009. Un verdadero milagro, en medio de las dificultades que hemos tenido que afrontar este año.
LLM rinde homenaje ahora a esa gran pintora cubana, CARMEN HERRERA, y agradece a Gustavo Valdès, en especial, por haber facilitado el encuentro con la artista. Tambièn damos las gracias a Diana Alvarez Amell (Carmen Herrera: la inconstante armonìa) y a Zoè Valdès (Carmen Herrera: como un rumor en el ojo) por sus textos.
El nùmero se honra tambièn con las colaboraciones de Juan Abreu (Viaje a la India); Mabel Cuesta (La tìa Sara); Juan Domingo Arguelles (Dos homenajes: Heberto Padilla / Octavio Paz); Guillermo Aldaya (poemas); Ana Cabrera Vivanco (Dulce Marìa Loynaz); Baltasar Santiago Martìn (Chamaco, tragedia urbana, nocturna y postmoderna);Yara Gonzàlez Montes (El lirismo vital de Orlando Rossardi); Mario A. Garcìa Romero (Helio Orovio); Juan Cueto-Roig (Tres grandes poetas, traducciones de Emily Dickinson, Silvia Plath, Maya Angelou); Carmen Navarro (La fundaciòn de Santa Elena de Yarayà)y Notas de Libros: Diario para Uchiram,de Julia Miranda, por Josè Sànchez Boudy, y La otra mejilla, de Belkis Cuza Malè, por Maya Islas. El nùmero està ilustrado con la pintura de Carmen Herrera, y un cuadro de Orestes Puente, pintor cubano residente en Ontario.
La nueva tecnologìa nos permite ahora publicar LLM a todo color y en excelente papel. Y gracias tambièn a esa tecnologìa los sistemas de distribuciòn han cambiado. Y tambièn el precio de suscripciòn a la revista. Los que deseen comprar un ejemplar de este nuevo nùmero pueden hacerlo directamente con la empresa que nos publica, en el enlace aquì señalado. Continuaràn las suscripciones a partir del 2010 (con un precio de $30 para individuos y $60 para universidades).
Hemos eliminado las copias de cortesìa que solìamos enviar por correo, y que contribuìan a la miseria de nuestra publicaciòn porque los lectores parecen no apreciar en todo su valor lo que se les regala. De ahora en adelante, los que deseen una copia deberàn comprarla a http://www.magcloud.com/
o a nuestra redacciòn. El precio del ejemplar es $7.20 màs gastos de envìo. Deben pagar con tarjeta de crèdito, o pueden comprarla directamente a nosotros, enviando cheque o money order a nuestra redacciòn.
Nuestro email sigue siendo el mismo BelkisBell@Aol.com o el de la revista, lindenlanemag@aol.com.
Pueden hojear el magazine si usan el link de MagCloud que les damos acà, y pronto podràn leeerla tambièn en forma digital en la web de La Casa Azul, cuando, de segurto mañana, hayamos hecho la conexiòn a nuestra pàgina, con la portadilla de enlace que nos prepara nuestra querida Karin Aldrey.
Acaba de salir el nuevo nùmero de Linden Lane Magazine, correspondiente al Volumen XXVIII Nos. 1, 2, 3, 4 del 2009. Un verdadero milagro, en medio de las dificultades que hemos tenido que afrontar este año.
LLM rinde homenaje ahora a esa gran pintora cubana, CARMEN HERRERA, y agradece a Gustavo Valdès, en especial, por haber facilitado el encuentro con la artista. Tambièn damos las gracias a Diana Alvarez Amell (Carmen Herrera: la inconstante armonìa) y a Zoè Valdès (Carmen Herrera: como un rumor en el ojo) por sus textos.
El nùmero se honra tambièn con las colaboraciones de Juan Abreu (Viaje a la India); Mabel Cuesta (La tìa Sara); Juan Domingo Arguelles (Dos homenajes: Heberto Padilla / Octavio Paz); Guillermo Aldaya (poemas); Ana Cabrera Vivanco (Dulce Marìa Loynaz); Baltasar Santiago Martìn (Chamaco, tragedia urbana, nocturna y postmoderna);Yara Gonzàlez Montes (El lirismo vital de Orlando Rossardi); Mario A. Garcìa Romero (Helio Orovio); Juan Cueto-Roig (Tres grandes poetas, traducciones de Emily Dickinson, Silvia Plath, Maya Angelou); Carmen Navarro (La fundaciòn de Santa Elena de Yarayà)y Notas de Libros: Diario para Uchiram,de Julia Miranda, por Josè Sànchez Boudy, y La otra mejilla, de Belkis Cuza Malè, por Maya Islas. El nùmero està ilustrado con la pintura de Carmen Herrera, y un cuadro de Orestes Puente, pintor cubano residente en Ontario.
La nueva tecnologìa nos permite ahora publicar LLM a todo color y en excelente papel. Y gracias tambièn a esa tecnologìa los sistemas de distribuciòn han cambiado. Y tambièn el precio de suscripciòn a la revista. Los que deseen comprar un ejemplar de este nuevo nùmero pueden hacerlo directamente con la empresa que nos publica, en el enlace aquì señalado. Continuaràn las suscripciones a partir del 2010 (con un precio de $30 para individuos y $60 para universidades).
Hemos eliminado las copias de cortesìa que solìamos enviar por correo, y que contribuìan a la miseria de nuestra publicaciòn porque los lectores parecen no apreciar en todo su valor lo que se les regala. De ahora en adelante, los que deseen una copia deberàn comprarla a http://www.magcloud.com/
o a nuestra redacciòn. El precio del ejemplar es $7.20 màs gastos de envìo. Deben pagar con tarjeta de crèdito, o pueden comprarla directamente a nosotros, enviando cheque o money order a nuestra redacciòn.
Nuestro email sigue siendo el mismo BelkisBell@Aol.com o el de la revista, lindenlanemag@aol.com.
Pueden hojear el magazine si usan el link de MagCloud que les damos acà, y pronto podràn leeerla tambièn en forma digital en la web de La Casa Azul, cuando, de segurto mañana, hayamos hecho la conexiòn a nuestra pàgina, con la portadilla de enlace que nos prepara nuestra querida Karin Aldrey.
Espero que este nùmero sea del agrado de todos, y lo compren, pues serà una forma de contribuir a la existencia de los pròximos LLM.
Gracias en especial a nuestros anunciantes: Padilla Cigars, Ediciones Universal, Josè Raymundo Graña/Policìa Astral, y Ars Atelier.
Y gracias a Dios por haber hecho posible este milagro. Con Dios todo es posible.
Gracias en especial a nuestros anunciantes: Padilla Cigars, Ediciones Universal, Josè Raymundo Graña/Policìa Astral, y Ars Atelier.
Y gracias a Dios por haber hecho posible este milagro. Con Dios todo es posible.
Tuesday, November 03, 2009
Isel Rivero en La Casa del Agua (LCA)
Belkis Cuza Malè
Ayer lunes 2 de noviembre nos volvimos a reunir en La Casa del Agua (léase La Casa Azul). Un encuentro con una invitada especial, Isel Rivero, la poeta cubana residente en Madrid.
Han pasado más de 40 años desde que Isel publicò en las Ediciones El Puente, en La Habana de 1960, ese imprescindible libro suyo, La marcha de los hurones, y tras lo cual la propia autora se marchó del país, dejando una estela inolvidable y extraña. ¿Qué era aquello de La marcha de los hurones, me preguntaba siempre, quién era esa muchacha misteriosa que escribió aquellos versos formidables? Parece mentira, pero sólo ahora he tenido frente a mí a la autora. Claro que, durante todos estos años hemos estado en comunicación, y poemas suyos han aparecido en Linden Lane Magazine. Pero sólo ayer, repito, la conocí en persona. Y aunque los años han pasado, descubro en Isel una secreta juventud que salta a la vista cuando sonríe. Y también, esa paz que se desprende de su aura.
Fue una reunión entre amigos poetas, más que una reunión literaria. El primero en llegar fue Juan Cueto, seguido de Reinaldo García Ramos, quien traía a la invitada. Luego apareció Elena Tamargo, poeta y germanista. A mitad de camino se nos perdió Alejandro Lorenzo, quien fue a parar, me dice, a Fort Lauderdale, pues no encontró la dirección y tampoco oímos el teléfono. Lo siento, como siento que José Graña no haya podido tampoco venir con su guitarra. Faltó además nuestra querida Karin Aldrey, quien andaba por esos lares insondables de Kendall. Y la extrañamos.
Tarde linda, en la que al final decidimos sentarnos a comer en el patio, junto al agua, mientras la brisa suave que subía del canal nos abanicaba. Adormecidos tras la comida, y de la mano de Elena Tamargo, nos trasladamos a la Cuba, su Cuba, de otra poeta, esta vez se trataba de Mercedes Matamoros, contemporánea de José Martí, para saltar luego, de pronto, al México de Trosky y las anécdotas sobre Yuri Papov. Yuri, el ruso que dirigió durante años el Museo de Trosky en México, y amigo de muchos años de Heberto Padilla.
Tras el almuerzo, que cociné con gusto para mis invitados, y el delicioso brazo gitano de guayaba (traido por Reinaldo), y agotados los vinos, cuando ya todos se habían marchado, y la noche era presencia, llegó Baltasar Santiago Martin. Asoleado, pero feliz de compartir aunque fuesen los sabores del almuerzo y la conversación. A tiempo para retratar la luna entre palmeras y cocoteros, luna llena. Inmensa.
Y es como si oyese la voz serena de Isel, leyéndonos el poema que rescato ahora de su Relato del horizonte:
Es la voz de la memoria
precipitándose sin palabras
Al espacio innombrable
Del silencio...
Les dejo aquí las fotos de la reunión
Belkis Cuza Malè
Ayer lunes 2 de noviembre nos volvimos a reunir en La Casa del Agua (léase La Casa Azul). Un encuentro con una invitada especial, Isel Rivero, la poeta cubana residente en Madrid.
Han pasado más de 40 años desde que Isel publicò en las Ediciones El Puente, en La Habana de 1960, ese imprescindible libro suyo, La marcha de los hurones, y tras lo cual la propia autora se marchó del país, dejando una estela inolvidable y extraña. ¿Qué era aquello de La marcha de los hurones, me preguntaba siempre, quién era esa muchacha misteriosa que escribió aquellos versos formidables? Parece mentira, pero sólo ahora he tenido frente a mí a la autora. Claro que, durante todos estos años hemos estado en comunicación, y poemas suyos han aparecido en Linden Lane Magazine. Pero sólo ayer, repito, la conocí en persona. Y aunque los años han pasado, descubro en Isel una secreta juventud que salta a la vista cuando sonríe. Y también, esa paz que se desprende de su aura.
Fue una reunión entre amigos poetas, más que una reunión literaria. El primero en llegar fue Juan Cueto, seguido de Reinaldo García Ramos, quien traía a la invitada. Luego apareció Elena Tamargo, poeta y germanista. A mitad de camino se nos perdió Alejandro Lorenzo, quien fue a parar, me dice, a Fort Lauderdale, pues no encontró la dirección y tampoco oímos el teléfono. Lo siento, como siento que José Graña no haya podido tampoco venir con su guitarra. Faltó además nuestra querida Karin Aldrey, quien andaba por esos lares insondables de Kendall. Y la extrañamos.
Tarde linda, en la que al final decidimos sentarnos a comer en el patio, junto al agua, mientras la brisa suave que subía del canal nos abanicaba. Adormecidos tras la comida, y de la mano de Elena Tamargo, nos trasladamos a la Cuba, su Cuba, de otra poeta, esta vez se trataba de Mercedes Matamoros, contemporánea de José Martí, para saltar luego, de pronto, al México de Trosky y las anécdotas sobre Yuri Papov. Yuri, el ruso que dirigió durante años el Museo de Trosky en México, y amigo de muchos años de Heberto Padilla.
Tras el almuerzo, que cociné con gusto para mis invitados, y el delicioso brazo gitano de guayaba (traido por Reinaldo), y agotados los vinos, cuando ya todos se habían marchado, y la noche era presencia, llegó Baltasar Santiago Martin. Asoleado, pero feliz de compartir aunque fuesen los sabores del almuerzo y la conversación. A tiempo para retratar la luna entre palmeras y cocoteros, luna llena. Inmensa.
Y es como si oyese la voz serena de Isel, leyéndonos el poema que rescato ahora de su Relato del horizonte:
Es la voz de la memoria
precipitándose sin palabras
Al espacio innombrable
Del silencio...
Les dejo aquí las fotos de la reunión
Friday, October 16, 2009

Entrevista en Marti Noticias, hoy
Agradezco a Armando de Armas por la entrevista que me hizo para Marti Noticias (Radio Martí) y que aparece hoy en su sitio web. Este es el link:
http://www.martinoticias.com/FullStory.aspx?ID=52804301-8BC7-4A9D-A486C808B172C58D
Belkis Cuza Malé, Heberto Padilla y el tiempo roto
La poeta y escritora cubana exiliada, Belkis Cuza Malé.
(Martí Noticias, A. de Armas) - Belkis Cuza Malé nació en la ciudad de Guantánamo, en Cuba, y estudió Humanidades en la Universidad de Oriente. Casada con el poeta Heberto Padilla, padeció junto a él persecución, acoso y encarcelamiento por parte de las autoridades del régimen de la isla en lo que la historia recoge como El Caso Padilla, en 1971. Exiliada en Estados Unidos desde 1979, ha fundado y dirigido las publicaciones Linden Lane Magazine y la Casa Azul. Ha publicado los libros El viento en la pared,1962. Los alucinados, 1963. Tiempos de sol, 1963. Cartas a Ana Frank, 1966. El clavel y la rosa: biografía de Juana Borrero, 1984. Woman on the Front Lines, 1987, y Elvis. The Unquiet Grave or the True Story of Jon Burrows, 1994, y Juego de damas, 2002. La otra mejilla, 2008.
Belkis Cuza Malé es entrevistada por Armando de Armas, en exclusiva para MartiNoticias.
MN. ¿Por qué un poemario como Juego de damas permanece prácticamente inédito por tres décadas?
BC. Porque vivimos en el exilio y los editores están más interesados en los que permanecen en la Isla. Con contadas excepciones, no hay editoriales para nosotros, ni invitaciones, ni viajes, ni nada. Y mucho menos para la poesía.
MN. ¿Considera usted que hay una censura sin afeites, como la ejercida por el régimen cubano, pero también una censura sutil sustentada en lo políticamente correcto, dictadura de la moderación, como la ejercida por la academia y las editoriales en occidente?
BC. Yo he vivido las dos clases de censura. No soy negativa, soy rebelde, batallo, no me dejo aplastar, pero he preferido vivir mi propia vida, hacer Linden Lane Magazine, abrir La Casa Azul, a buscar editores para mi obra. No soy un caso aislado, los intelectuales cubanos del exilio continuamos siendo unos apestados. Casi como lo éramos en Cuba.
MN. ¿Cómo conoció a Heberto Padilla? ¿Alguna anécdota al respecto?
BC. Conocí a Heberto el 6 de febrero de 1962, en la premiación del Concurso Casa de las Américas de ese año. Tanto él como yo quedamos finalistas en esa ocasión. Yo con mi libro Tiempos de sol, y él con su excelente El justo tiempo humano. Yo no había cumplido aún los 20 años, pero me llamó la atención ese poeta que hablaba con pasión desbordante. Tuve la impresión de que lo conocía de alguna otra época, de siglos atrás, y por eso le dije: ¿De dónde lo conozco?
MN. ¿Era Heberto un seductor?
BC. Sí, era decididamente un seductor. Un hombre de mucho encanto a la hora de hablar.
MN. ¿Cree que era ineluctable que usted y Padilla se encontrasen en el tiempo y en el espacio, más, en ese tiempo y en ese espacio?
BC. Sí, claro. Era inevitable que nos encontrásemos en ese espacio y en ese tiempo. Y que yo colaborara con él en llevar adelante su misión. La mía de entonces era parte de la suya. Al menos, la misión que tenía con él. Nunca he dudado de esto. Me sentía y me siento comprometida con él en ciertas cosas. Por eso guardo su archivo e intento poner en orden su obra dispersa y todo el material que dejó. Y por supuesto, seguir protegiendo su memoria porque hay quienes no se cansan de intentar hacerle daño, aún después de muerto.
MN. ¿Cree en la vida más allá de la muerte?
BC. Por supuesto, tenemos un alma y ésta continúa viviendo eternamente. Y pasamos a otra dimensión a encontrarnos con Dios.
Belkis Cuza Malé y Heberto Padilla.
MN. ¿Cree en la reencarnación?. De ser positiva la respuesta. ¿Le gustaría volver a vivir al lado de Herberto?
BC. A veces creo, y a veces no. No me entienda mal. A veces he sentido que he sido alguien más, que he vivido al lado de Jesucristo, y caminado junto a él, como una más. También en algún otro momento creí que podría ser la poeta cubana Juana Borrero, muerta en 1896, en Cayo Hueso, pero mi maestro espiritual José López del Río me convenció de que no, que yo era otra persona. Nunca supe quién, porque él murió sin decírmelo.
Pero la idea de la reencarnación me seduce, aunque sé que como seres humanos somos únicos, irrepetibles.
Me encantaría encontrarme con Heberto de nuevo. Vivir no sé, jajaja.... A menos que no me llame más Luisita, nombre que ni él ni yo supimos nunca por qué usaba con frecuencia. Otra cosa esotérica que nos unía.
MN. ¿Qué sintió usted cuando estuvo por primera vez ante el manuscrito de Fuera de juego?
BC. Yo viví junto a ese manuscrito durante los dos o tres años que se fraguó y escribió. Y luego fui yo quien lo llevó personalmente a la Unión de Escritores el día del cierre de admisión, a las 12 de la noche. Esperamos hasta el último momento, cuando yo no podían hacer nada para impedirlo. Yo se lo entregué personalmente a Blanquita, la secretaria de la UNEAC, fue él último manuscrito en entrar al concurso. Me sorprendió esa poesía que decía cosas nunca antes escuchadas, que era tremendamente bella. Algunos de esos poemas hablan de mí (como Una muchacha se está muriendo entre mis brazos) y otros, de nuestra relación. Un hermoso libro que no ha dejado de hacer historia. Por supuesto, el primero que tendría que reconocer esto es el tirano de Cuba. Heberto fue profético.
MN. Se dice, creo que con razón, que hubo un antes y un después del Caso Padilla en las relaciones entre el castrismo y la intelectualidad en la isla y en el exterior. Pero, cuénteme, como fue para usted estar allí, vivir, formar parte de la Historia?
BC. Fue muy difícil, horrible a veces, con todas esas persecuciones y los agentes de la Seguridad del Estado colados en nuestro apartamento haciéndose pasar por amigos. Y yo espantándolos como se hace con las cucarachas, aunque sin conseguirlo, porque volvían y volvían.
Pero a pesar de los pesares, viviendo peligrosamente, vivimos los años más intensos de nuestra relación, y yo no cesaba de aprender de todo lo que decía Heberto, que era un hombre extraordinario, un intelectual como pocos, pero con los pies muy bien puestos en la tierra.
MN. Heberto Padilla defiende públicamente a Guillermo Cabrera Infante y ataca a Lisandro Otero, cuando El Caimán Barbudo le pide su opinión sobre Pasión de Urbino, novela que meses atrás había ganado mención en el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral, dando pruebas, a mí entender, de ser Heberto un hombre que se la jugaba por un amigo. ¿Se mantuvo esa amistad en el tiempo? ¿Cómo recuerda a Guillermo Cabrera Infante?
BC. Sí, recuerdo bien los tiempos esos, y la defensa de Heberto a Guillermo Cabrera Infante. Lisandro Otero era lo que nosotros los cubanos llamamos un bofe, un tipo peligroso, con poder y de la Seguridad del Estado. Aspiraba a ser Hemingway, pero se quedó en el hueso.
Heberto defendió a Guillermo por razones casi esotéricas. Lo hace aprovechando la coyuntura de que le piden la opinión sobre la novela de Lisandro. Pero estaba pendiente el incidente donde habían bajado del avión a Guillermo cuando regresa a Cuba tras la muerte de su madre. Creo que sabía a lo que se exponía sacando a luz un asunto tan peliagudo como lo que le pasó a Guillermo con la Seguridad del Estado. Fue un modo de atacar esa política, de abrir una brecha en ese muro que ya comenzaba a levantarse en Cuba contra la verdadera libertad de expresión.
Siempre se mantuvo esa amistad entre Guillermo y Heberto, y a lo largo de los años siguieron viéndose y conversando. Guillermo incluso me envió un artículo inédito para Linden Lane Magazine.
MN. ¿Algún libro en el que trabaje actualmente?
BC. Sí, mi libro La buena memoria, donde cuento el Caso Padilla, nuestra vida allá y parte de los años en Estados Unidos.
MN. ¿Regresaría Belkis Cuza Malé a vivir en una Cuba en libertad?
BC. No lo creo, aquello no se compone fácilmente. Yo no aspiro más que a la tranquilidad y el orden. Me hubiera gustado que se hiciera un museo en la casa de los Borrero en Puentes Grandes, el museo del siglo XIX o algo así, pero creo que mi misión va por otro rumbo. Si Dios nos presta vida, como dicen los mexicanos.
http://www.martinoticias.com/FullStory.aspx?ID=52804301-8BC7-4A9D-A486C808B172C58D
Tuesday, September 29, 2009
Adios, mi querida Boomer!
Ayer por la tarde se fue mi querida Boomer. Había estado a mi lado 13 años, y siempre fue ese ser noble y callado, que ni siquiera ladraba. Una husky dotada, como los de su raza, de un especial sexto o séptimo sentido --quién sabe--,capaz de leer mi pensamiento, de adivinar cuándo yo había decidio sacarla a caminar por el vecindario. O de por qué lloraba.
Tenía los ojos negros, bellísimos,como diseñados con pincel, y me miraba desde algún sitio del alma.
La encontré muerta, es decir, dormida, tras varios días de mucho sufrimiento. Creo que esperó a que yo saliera brevemente de la habitación para ahorrarme la despedida, que hubiera sido otro momento verdaderamente triste, cuando uno se siente impotente ante la muerte.
Subió al cielo su alma, porque los perros tienen también una, aunque quizás de otra naturaleza. No lo sé, pero estoy segura de que hay un ángel más allá arriba, y de que no se apartará nunca de mí, al igual que no lo han hecho ninguno de mis adorados perros y gatos que partieron antes que ella.
Dios te bendiga, mi inolvidable Boomer, la dulce y tierna Boomer.
Thursday, September 24, 2009
El otro Heberto: desde el fin del mundo
María Padilla y su padre, Heberto Padilla, en La Habana, a mediados de los setenta.
Belkis Cuza Malé
Los poetas son profetas, aunque casi nunca en su tierra. En el caso de Heberto Padilla no cabe dudas de que vaticinó en Fuera del juego mucho de lo que hoy vemos en la Cuba castrista. Por eso, aquéllo de que *no fue un poeta del porvenir*, como afirmó en uno de sus versos, no me parece justo, ni acertado. Sin jactarse de predecir el futuro, lo encontramos siempre *leyendo* el porvenir. *Pablo, cuando yo muera*, dice en verso temprano, adelantandose a los años, aunque puede afirmarse que nunca buscó claridad en torno al tema espiritual. Lo suyo no era la metáfisica, sino la filosofía, la búsqueda de una verdad que encajara en sus propias angustias existenciales.
Su única referencia religiosa se remonta a aquella escuela de monjas en Pinar del Río, donde estudió hasta el tercer grado. Le conmovía recordar el ambiente del convento al que estaba adscrita aquella escuela de su infancia. Ya de mayor, no buscará a Dios del modo tradicional, a pesar de que parecía atormentarlo un dolor ontológico muy profundo, que no sabía expresar más que a través de la depresión. A veces repetía los versos del Eclesiastés, como para apoyarse en su propia duda.
Luego, en aquella revista de la iglesia episcopal, que dirigía por entonces Vicente Echerri, escribíó el único texto donde intentaría poner en claro su a ratos agnosticismo. *Alguien paso* fue el título escogido para nombrar su asombro ante lo innombrable.
No sé si aquello del cielo y el infierno le ofrecía techo moral, porque como digo se
Belkis Cuza Malé
Los poetas son profetas, aunque casi nunca en su tierra. En el caso de Heberto Padilla no cabe dudas de que vaticinó en Fuera del juego mucho de lo que hoy vemos en la Cuba castrista. Por eso, aquéllo de que *no fue un poeta del porvenir*, como afirmó en uno de sus versos, no me parece justo, ni acertado. Sin jactarse de predecir el futuro, lo encontramos siempre *leyendo* el porvenir. *Pablo, cuando yo muera*, dice en verso temprano, adelantandose a los años, aunque puede afirmarse que nunca buscó claridad en torno al tema espiritual. Lo suyo no era la metáfisica, sino la filosofía, la búsqueda de una verdad que encajara en sus propias angustias existenciales.
Su única referencia religiosa se remonta a aquella escuela de monjas en Pinar del Río, donde estudió hasta el tercer grado. Le conmovía recordar el ambiente del convento al que estaba adscrita aquella escuela de su infancia. Ya de mayor, no buscará a Dios del modo tradicional, a pesar de que parecía atormentarlo un dolor ontológico muy profundo, que no sabía expresar más que a través de la depresión. A veces repetía los versos del Eclesiastés, como para apoyarse en su propia duda.
Luego, en aquella revista de la iglesia episcopal, que dirigía por entonces Vicente Echerri, escribíó el único texto donde intentaría poner en claro su a ratos agnosticismo. *Alguien paso* fue el título escogido para nombrar su asombro ante lo innombrable.
No sé si aquello del cielo y el infierno le ofrecía techo moral, porque como digo se
alejó del tema para adentrarse en aquel otro que a mí me inquietaba, el de la Historia. Sí, yo, que no entendía nada de esa conjura extraña que significaba la razón social, me quedaba siempre a ciegas, mientras Heberto buscaba en la realidad inmediata una excusa para no creer.
*Callate, bruja*. Le oí decir a ratos, casi riendo, atemorizado porque yo abriera la boca y empezara a leer destinos y accidentes en alguna fiesta a los que alguna que otra vez solían invitarnos, antes de que se produjese el Caso Padilla. Supongo que se avergonzaba de estar casado con una *pitonisa*. Pero yo disfrutaba llevándole la contraria.
Hubiera preferido, decía muy en serio, una doctora en farmacia, o una científica, alguien alejado de su propio mundo intelectual. Le cansaba estar el santo día hablando con una mujer que repetía todo el tiempo lo mismo que él, y que de contra le leía el porvenir.
Pero el 24 de septiembre de 2000 se hizo el silencio. Su voz calló, y tras su partida apenas si recuerdo haber soñado una o dos veces con él. Lo mismo me ha sucedido con familiares y amigos muertos, como si se alejaran hacia un espacio infinito e inaccesible.
En octubre del año pasado, mientras seleccionaba los libros que traería conmigo a la Florida, descubrí la presencia de Heberto muy cerca de mí. Sacar el polvo a esos libros me hizo abrirlos y encontrar números en la primera página indicando fragmentos del libro que habían llamado su atención, al igual que pequeñas notas sobre los más variados temas, sin relación alguna con el libro, en la última página. Allí estaba él, con su inolvidable caligrafía, escribiendo mensajes que a primera vista parecían códigos indescifrables. !Rescua de números, teléfonos, nombres, títulos de algo, pensamientos al vuelo, qué sé yo! Mensajes a mi persona, nunca antes leidos. ¿Cuándo los escribió? ¿Cómo no los había visto antes? Mensajes respuestas, quizás advirtiéndome, protegiéndome de extraños peligros. O porque, como dice en uno de sus poemas, *está obligado el ojo a ver, a ver*.
El, que parecía despreciar el oficio de lector espiritual, se comporta ahora como uno más: abro un libro y allí está su mensaje. Y sé que es un mensaje actualizado, con vida, una referencia inmediata a algo que debo conocer, o que me inquieta.
Una tarde de este agosto, mirando el azul descendiendo sobre el mar, abrí un libro al azar y descubrí mi nombre; a solas allí, tanto como lo estoy yo, escrito con su hermosa letra de calígrafo japonés: Belkis. Eso era todo. Acompañado del silencio atronador del más allá.
*Hoy se cumplen nueve años de su partida.
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*Callate, bruja*. Le oí decir a ratos, casi riendo, atemorizado porque yo abriera la boca y empezara a leer destinos y accidentes en alguna fiesta a los que alguna que otra vez solían invitarnos, antes de que se produjese el Caso Padilla. Supongo que se avergonzaba de estar casado con una *pitonisa*. Pero yo disfrutaba llevándole la contraria.
Hubiera preferido, decía muy en serio, una doctora en farmacia, o una científica, alguien alejado de su propio mundo intelectual. Le cansaba estar el santo día hablando con una mujer que repetía todo el tiempo lo mismo que él, y que de contra le leía el porvenir.
Pero el 24 de septiembre de 2000 se hizo el silencio. Su voz calló, y tras su partida apenas si recuerdo haber soñado una o dos veces con él. Lo mismo me ha sucedido con familiares y amigos muertos, como si se alejaran hacia un espacio infinito e inaccesible.
En octubre del año pasado, mientras seleccionaba los libros que traería conmigo a la Florida, descubrí la presencia de Heberto muy cerca de mí. Sacar el polvo a esos libros me hizo abrirlos y encontrar números en la primera página indicando fragmentos del libro que habían llamado su atención, al igual que pequeñas notas sobre los más variados temas, sin relación alguna con el libro, en la última página. Allí estaba él, con su inolvidable caligrafía, escribiendo mensajes que a primera vista parecían códigos indescifrables. !Rescua de números, teléfonos, nombres, títulos de algo, pensamientos al vuelo, qué sé yo! Mensajes a mi persona, nunca antes leidos. ¿Cuándo los escribió? ¿Cómo no los había visto antes? Mensajes respuestas, quizás advirtiéndome, protegiéndome de extraños peligros. O porque, como dice en uno de sus poemas, *está obligado el ojo a ver, a ver*.
El, que parecía despreciar el oficio de lector espiritual, se comporta ahora como uno más: abro un libro y allí está su mensaje. Y sé que es un mensaje actualizado, con vida, una referencia inmediata a algo que debo conocer, o que me inquieta.
Una tarde de este agosto, mirando el azul descendiendo sobre el mar, abrí un libro al azar y descubrí mi nombre; a solas allí, tanto como lo estoy yo, escrito con su hermosa letra de calígrafo japonés: Belkis. Eso era todo. Acompañado del silencio atronador del más allá.
*Hoy se cumplen nueve años de su partida.
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Sunday, September 13, 2009

En este parque, con Juan Almeida: mi primer diseño
Belkis Cuza Malé
Corría 1967, a poco menos de un par de meses de que el libro de poemas de Heberto Padilla, Fuera del juego, ganase el Premio Julian del Casal, de la Unión de Escritores, libro que marcaría un hito en la literatura cubana y que inauguraría la disidencia contra el régimen castrista,
A su regreso de Europa, a donde había viajado como representante del Ministerio de Comercio Exterior para los países escandinavos, y tras renunciar a la oferta de que se hiciese cargo de las oficinas en París, Heberto se lanzaría en la peligrosa aventura de enfrentarse al sistema. Lo hará de súbito, ante mis ojos aterrados, cuando me lee los espléndidos poemas que ya estaban formando el cuerpo de su Fuera del juego, título que de por sí no dejaba dudas de la intención del poeta. Son los días en que de forma apocalíptica decide romper lanzas y defender a Guillermo Cabrera Infante, y atacar a Lisandro Otero, cuando El Caimán Barbudo le pide su opinión sobre Pasión de Urbino, la novela que meses atrás había ganado mención en el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral. Al sacar a la luz los atropellos contra el autor de Tres tristes tigres, por parte de las oscuras fuerzas de la policía secreta, y defender a Guillermo, en detrimento del seguroso Otero, y de su mediocre novela, Heberto no sólo se granjeó el odio del personajillo de marras, sino que provocó la ira de los represores, a los que él sin duda había acusado en esa polémica, señalándonos con pelos y señales. Era la primera vez que alguien usaba en la Cuba de entonces un espacio periodístico para ejercer el derecho a la libre expresión. Sería la primera y la última, creo yo, porque a partir de ahí, y tras la salida de Jesús Díaz, director de El Caimán Barbudo (a quien es obvio obligaron a renunciar), corren por La Habana peligrosos aires de represión. Esa polémica fue el detonador que necesitaba el gobierno para poner en práctica aquellas palabras pronunciadas por Fidel Castro en la Biblioteca Nacional en época tan temprana como 1961: *Con la Revolución todo, contra la Revolución nada*.
De modo que la acción de Heberto lo afectará especialmente a la hora de encontrar un empleo, pues ya dije que a su regreso de Europa se había negado a seguir siendo el representante comercial de Cuba en el extranjero. En un país donde el gobierno es la única fuerza de trabajo, no le iba a ser fácil sobrevivir. Recuerdo, además, las amenazas de Lisandro Otero –director entonces de la Revista Cuba Internacional, y colaborador oficial de la Seguridad del Estado—cuando se llenó la boca para decirle a Heberto: * la comida de tus hijos está en peligro*.
Pero gracias a la buena voluntad del comandante Alberto Mora (quien precisamente hoy, 13 de septiembre, se pegó un tiro hace ya 37 años). Heberto pasó a ocuparse de las relaciones internacionales en la EGREM, la empresa cubana de discos. Era una trabajo más bien burocrático, que no le iba a durar mucho, pues estábamos a unos pocos meses de *la nueva provocación´ del poeta, al concursar en el Premio Nacional de Poesía Julián del Casal.
Su pasada experiencia como fundador y director de la empresa Cubartimpex, que se encargaba de la importación de libros y arte, lo avalaban para la nueva tarea en la EGREM, aunque por esa época yo sentía que Heberto no estaba interesado en nada que no fuese abrirle los ojos a los demás sobre el peligro que ya acechaba a la sociedad cubana, tras haber residido varios años en los países socialistas y comprobar el desastre en que éstos se habían convertido. Fuera del
Belkis Cuza Malé
Corría 1967, a poco menos de un par de meses de que el libro de poemas de Heberto Padilla, Fuera del juego, ganase el Premio Julian del Casal, de la Unión de Escritores, libro que marcaría un hito en la literatura cubana y que inauguraría la disidencia contra el régimen castrista,
A su regreso de Europa, a donde había viajado como representante del Ministerio de Comercio Exterior para los países escandinavos, y tras renunciar a la oferta de que se hiciese cargo de las oficinas en París, Heberto se lanzaría en la peligrosa aventura de enfrentarse al sistema. Lo hará de súbito, ante mis ojos aterrados, cuando me lee los espléndidos poemas que ya estaban formando el cuerpo de su Fuera del juego, título que de por sí no dejaba dudas de la intención del poeta. Son los días en que de forma apocalíptica decide romper lanzas y defender a Guillermo Cabrera Infante, y atacar a Lisandro Otero, cuando El Caimán Barbudo le pide su opinión sobre Pasión de Urbino, la novela que meses atrás había ganado mención en el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral. Al sacar a la luz los atropellos contra el autor de Tres tristes tigres, por parte de las oscuras fuerzas de la policía secreta, y defender a Guillermo, en detrimento del seguroso Otero, y de su mediocre novela, Heberto no sólo se granjeó el odio del personajillo de marras, sino que provocó la ira de los represores, a los que él sin duda había acusado en esa polémica, señalándonos con pelos y señales. Era la primera vez que alguien usaba en la Cuba de entonces un espacio periodístico para ejercer el derecho a la libre expresión. Sería la primera y la última, creo yo, porque a partir de ahí, y tras la salida de Jesús Díaz, director de El Caimán Barbudo (a quien es obvio obligaron a renunciar), corren por La Habana peligrosos aires de represión. Esa polémica fue el detonador que necesitaba el gobierno para poner en práctica aquellas palabras pronunciadas por Fidel Castro en la Biblioteca Nacional en época tan temprana como 1961: *Con la Revolución todo, contra la Revolución nada*.
De modo que la acción de Heberto lo afectará especialmente a la hora de encontrar un empleo, pues ya dije que a su regreso de Europa se había negado a seguir siendo el representante comercial de Cuba en el extranjero. En un país donde el gobierno es la única fuerza de trabajo, no le iba a ser fácil sobrevivir. Recuerdo, además, las amenazas de Lisandro Otero –director entonces de la Revista Cuba Internacional, y colaborador oficial de la Seguridad del Estado—cuando se llenó la boca para decirle a Heberto: * la comida de tus hijos está en peligro*.
Pero gracias a la buena voluntad del comandante Alberto Mora (quien precisamente hoy, 13 de septiembre, se pegó un tiro hace ya 37 años). Heberto pasó a ocuparse de las relaciones internacionales en la EGREM, la empresa cubana de discos. Era una trabajo más bien burocrático, que no le iba a durar mucho, pues estábamos a unos pocos meses de *la nueva provocación´ del poeta, al concursar en el Premio Nacional de Poesía Julián del Casal.
Su pasada experiencia como fundador y director de la empresa Cubartimpex, que se encargaba de la importación de libros y arte, lo avalaban para la nueva tarea en la EGREM, aunque por esa época yo sentía que Heberto no estaba interesado en nada que no fuese abrirle los ojos a los demás sobre el peligro que ya acechaba a la sociedad cubana, tras haber residido varios años en los países socialistas y comprobar el desastre en que éstos se habían convertido. Fuera del
juego es el resultado de esa experiencia traumática, que convertirían al poeta en un verdadero profeta.
A la EGREM llevó a trabajar con él a Alberto Martínez Herrera, cuentista y ensayista, gran amigo que había estado también en Cubartimpex. Por esos días yo había sido echada del periódico Granma, donde trabajaba en las páginas culturales, y andaba en busca de empleo, y Alberto, que sabía de mi interés por la pintura y el diseño, me llamó para proponerme una colaboración. Se trataba nada más ni nada menos que de diseñar el nuevo disco LPV del comandante Juan Almeida. Recuerdo que abrí mucho los ojos y le pregunté a Alberto si estaba loco. *Pero si yo nunca he diseñado nada, y menos un disco. Y para colmo se trata de un personaje como Almeida*. Alberto me convenciò de que èl conocìa mi talento artìstico (¡!!) y de que iba a hacer un buen trabajo. Ademàs de que me pagarìan $50 pesos, entonces una fortuna.
Fue Heberto quien, con su natural instinto para el diseño, me sugirió el estilo que mejor cuadraba a aquella foto de un par de enamorados que Almeida había enviado a la EGREM y sobre la que debería elaborar el diseño. No me gustaba para nada esa pareja convencional que sin duda dejaba poco espacio para la imaginación. Pero con la sugerencia de Heberto me di a la tarea de hacer un boceto. Lo peor venia a continuación. Apenas si podía comer y conciliar el sueño pensando que estaba citada para entrevistarme con el comandante Almeida en las oficinas del Ministerio de las Fuerzas Armadas. Para colmo, el hombre estaba sustituyendo a Raúl Castro, que se había tomado unas vacaciones, o andaba viajando, y era nada menos que el ministro. Yo temblaba de pensar en ese encuentro, y en sus posibles consecuencias si no le gustaba mi diseño o si me pedía referencias como artista gráfica, o si se enteraba de que me habían echado del periódico Granma. Ya me veía entre rejas, acusada de burlarme del Ministro de las Fuerzas Armadas, héroe a su vez de la Revolución.
Temblando, y tras identificarme en los distintos puntos de chequeo, subí por el elevador hasta donde me indicaron estaban las oficinas del Ministro. La secretaria que ocupaba el buró a la entrada, me hizo pasar a un enorme salón, amueblado con estilo y modernidad, donde recuerdo que prevalecìa el color marrón. Presidiendo el sitio descubrì sin mucho esfuerzo un gigantesco y moderno tocadisco y grabadora, como ésos que sòlo se veìan en Cuba en las pelìculas.
Sola y sin dejar de temblar, con mi carpeta repleta de bocetos y papeles que yo intentaba no tirar al suelo, lo vi llegar por alguna puerta lateral. No era muy alto, un mulato de rostro agradable, con grandes bigotes, y pensé que me recordaba a Antonio Maceo, aunque de seguro el Titán de Bronce debió ser más alto. Ni entonces ni ahora mi valoración de su físico estaba asociada a la política: era sencillamente un mulato que se me parecía a Antonio Maceo. Punto.
Debió notar que yo estaba muy nerviosa cuando estreché aquella mano que me extendió con amabilidad. Nos sentamos en un sofá negro que había en el amplio salón y enseguida abrí la carpeta mostrándole mis bocetos en los que encajaba aquella foto que él se había empeñado que presidiese la portada de su disco En este parque.
Para mi sorpresa le pareció bien lo que yo le mostraba, y no recuerdo que me hubiese preguntado nada al respecto. Fui yo quien quería adelantarme a sus pensamientos, para evitar así sus preguntas. Lo vi sonreir y darme las gracias, y yo me despedí aliviada.
Ahí no terminaría mi labor con el disco En este parque, sino que además del diseño tuve que escribir la contraportada. Cuando terminé, entregué mi trabajo a la EGREM y ellos se encargaron de imprimir el disco en España. Meses después me enviaron una copia de En este parque. El diseño y la labor de edición del mismo llevaban mi firma, lo cual --dadas las circunstancias—me hizo sentir complacida. Quizás, el comandante Juan Almeida no se enteró nunca con quién aparecía en su disco En este parque. Me había graduado como diseñadora y a la vez, había pasado una prueba de fuego.
Anoche, pensando en todo esto, abrí el Gramna para leer sobre la vida de Almeida y oi su canción La Lupe, interpretada por Silvio Rodríguez. Para ser justa con Silvio (a quien detesto) y a quien conocí en sus años de rebeldía, cuando escribió una canción para Heberto y su Fuera del Juego, y aquella vibrante Para no verte tanto, contra Fidel Castro, diré que su interpretación de La Lupe, la canción con que Almeida se dio a conocer, es realmente buena. Lo cortés no quita lo valiente.
No voy a juzgar a Juan Almeida, no soy Dios, ni me interesa. He oido, y leido ( y no precisamente en Granma, sino en el blog miamiense Secretos de Cuba) que en varios instantes de su vida demostró actuar con honestidad: *Fue sustituido por el comandante Dermidio Escalona, al negarse a torturar a los prisioneros* (en Playa Girón), dice la nota de Secretos de Cuba. Este simple hecho me basta para entender que no importa dónde las circunstancias de la vida nos coloquen, siempre habrá dos bandos, el de los buenos y el de los malos. Y no hay absolutos para Dios. Tampoco debería haberlo para nosotros.
Fue Heberto quien, con su natural instinto para el diseño, me sugirió el estilo que mejor cuadraba a aquella foto de un par de enamorados que Almeida había enviado a la EGREM y sobre la que debería elaborar el diseño. No me gustaba para nada esa pareja convencional que sin duda dejaba poco espacio para la imaginación. Pero con la sugerencia de Heberto me di a la tarea de hacer un boceto. Lo peor venia a continuación. Apenas si podía comer y conciliar el sueño pensando que estaba citada para entrevistarme con el comandante Almeida en las oficinas del Ministerio de las Fuerzas Armadas. Para colmo, el hombre estaba sustituyendo a Raúl Castro, que se había tomado unas vacaciones, o andaba viajando, y era nada menos que el ministro. Yo temblaba de pensar en ese encuentro, y en sus posibles consecuencias si no le gustaba mi diseño o si me pedía referencias como artista gráfica, o si se enteraba de que me habían echado del periódico Granma. Ya me veía entre rejas, acusada de burlarme del Ministro de las Fuerzas Armadas, héroe a su vez de la Revolución.
Temblando, y tras identificarme en los distintos puntos de chequeo, subí por el elevador hasta donde me indicaron estaban las oficinas del Ministro. La secretaria que ocupaba el buró a la entrada, me hizo pasar a un enorme salón, amueblado con estilo y modernidad, donde recuerdo que prevalecìa el color marrón. Presidiendo el sitio descubrì sin mucho esfuerzo un gigantesco y moderno tocadisco y grabadora, como ésos que sòlo se veìan en Cuba en las pelìculas.
Sola y sin dejar de temblar, con mi carpeta repleta de bocetos y papeles que yo intentaba no tirar al suelo, lo vi llegar por alguna puerta lateral. No era muy alto, un mulato de rostro agradable, con grandes bigotes, y pensé que me recordaba a Antonio Maceo, aunque de seguro el Titán de Bronce debió ser más alto. Ni entonces ni ahora mi valoración de su físico estaba asociada a la política: era sencillamente un mulato que se me parecía a Antonio Maceo. Punto.
Debió notar que yo estaba muy nerviosa cuando estreché aquella mano que me extendió con amabilidad. Nos sentamos en un sofá negro que había en el amplio salón y enseguida abrí la carpeta mostrándole mis bocetos en los que encajaba aquella foto que él se había empeñado que presidiese la portada de su disco En este parque.
Para mi sorpresa le pareció bien lo que yo le mostraba, y no recuerdo que me hubiese preguntado nada al respecto. Fui yo quien quería adelantarme a sus pensamientos, para evitar así sus preguntas. Lo vi sonreir y darme las gracias, y yo me despedí aliviada.
Ahí no terminaría mi labor con el disco En este parque, sino que además del diseño tuve que escribir la contraportada. Cuando terminé, entregué mi trabajo a la EGREM y ellos se encargaron de imprimir el disco en España. Meses después me enviaron una copia de En este parque. El diseño y la labor de edición del mismo llevaban mi firma, lo cual --dadas las circunstancias—me hizo sentir complacida. Quizás, el comandante Juan Almeida no se enteró nunca con quién aparecía en su disco En este parque. Me había graduado como diseñadora y a la vez, había pasado una prueba de fuego.
Anoche, pensando en todo esto, abrí el Gramna para leer sobre la vida de Almeida y oi su canción La Lupe, interpretada por Silvio Rodríguez. Para ser justa con Silvio (a quien detesto) y a quien conocí en sus años de rebeldía, cuando escribió una canción para Heberto y su Fuera del Juego, y aquella vibrante Para no verte tanto, contra Fidel Castro, diré que su interpretación de La Lupe, la canción con que Almeida se dio a conocer, es realmente buena. Lo cortés no quita lo valiente.
No voy a juzgar a Juan Almeida, no soy Dios, ni me interesa. He oido, y leido ( y no precisamente en Granma, sino en el blog miamiense Secretos de Cuba) que en varios instantes de su vida demostró actuar con honestidad: *Fue sustituido por el comandante Dermidio Escalona, al negarse a torturar a los prisioneros* (en Playa Girón), dice la nota de Secretos de Cuba. Este simple hecho me basta para entender que no importa dónde las circunstancias de la vida nos coloquen, siempre habrá dos bandos, el de los buenos y el de los malos. Y no hay absolutos para Dios. Tampoco debería haberlo para nosotros.
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Tuesday, August 25, 2009
Reunión en *La Casa del Agua* de LCA
Desde New York llegaron nuestras queridas amigas y escritoras Maya Islas y Mabel Cuesta, todavìa rebozando felicidad por el reciente viaje a Europa.
Fue una estupenda oportunidad para inaugurar nuestro salón literario en *La Casa del Agua*, como la bautizó Ernesto Padilla. No, no le he cambiado el nombre a La Casa Azul, pero como ahora vivo aquí junto al mar, pues así voy a llamarle en lo adelante a nuestro salón literario y artístico. Ya hemos hecho planes para reunirnos una vez al mes, así que están invitados los que se acerquen a Miami.
Aprovechamos la visita de Maya y Mabel para disfrutar no sólo de su compañía, sino de la lectura de textos de los presentes, además de las visitantes neoyorquinas, de la fabulosa mamá de Maya; Karin Aldrey; Juan Cueto; Reinaldo García Ramos; Arturo Cuenca y yo. Hasta Cuenca se entusiasmó y pidiendo papel y lápiz se encerró en un baño para darnos la sorpresa del día, un hermoso poema conceptual.
Luego de la comida (que me honré de cocinar, siempre con inventos propios), leímos cada uno de la cosecha, tomamos café, vinos, y a la caía la tarde, hubo también chapuzones en la piscina y más conversación de sobremesa.
Aquì las fotos de Karin Aldrey, menos la del patio, que es de Ernesto Padilla.
Recuerden que vamos a celebrar la próxima reunión de La Casa del Agua (La Casa Azul también) a finales de septiembre
Desde New York llegaron nuestras queridas amigas y escritoras Maya Islas y Mabel Cuesta, todavìa rebozando felicidad por el reciente viaje a Europa.
Fue una estupenda oportunidad para inaugurar nuestro salón literario en *La Casa del Agua*, como la bautizó Ernesto Padilla. No, no le he cambiado el nombre a La Casa Azul, pero como ahora vivo aquí junto al mar, pues así voy a llamarle en lo adelante a nuestro salón literario y artístico. Ya hemos hecho planes para reunirnos una vez al mes, así que están invitados los que se acerquen a Miami.
Aprovechamos la visita de Maya y Mabel para disfrutar no sólo de su compañía, sino de la lectura de textos de los presentes, además de las visitantes neoyorquinas, de la fabulosa mamá de Maya; Karin Aldrey; Juan Cueto; Reinaldo García Ramos; Arturo Cuenca y yo. Hasta Cuenca se entusiasmó y pidiendo papel y lápiz se encerró en un baño para darnos la sorpresa del día, un hermoso poema conceptual.
Luego de la comida (que me honré de cocinar, siempre con inventos propios), leímos cada uno de la cosecha, tomamos café, vinos, y a la caía la tarde, hubo también chapuzones en la piscina y más conversación de sobremesa.
Aquì las fotos de Karin Aldrey, menos la del patio, que es de Ernesto Padilla.
Recuerden que vamos a celebrar la próxima reunión de La Casa del Agua (La Casa Azul también) a finales de septiembre
Thursday, July 23, 2009


JUEGO DE DAMAS reseñado por Santiago Martin en La Reina de la Noche
Pido disculpas a Santiago Martin, por haber --involuntariamente-- demorado mi comentario sobre su magnífica reseña, aparecida hace unos días en el blog de la querida Isis Wirth. A veces me suceden cosas extrañas, como no haber visto en su momento el texto de Santiago, aunque suelo visitar a diario a mi amiga Isis.
Aquì está el link para leer la reseña de Sangiago sobre mi libro Juego de damas:
http://isis-lareinadelanoche.blogspot.com/2009/07/juego-de-humanos-por-santiago-martin.html
Tras permanecer prácticamente inédito durante 31 años, Juego de damas vio la luz en 2002, en la Colección Libros de las cuatro Estaciones, que dirigía Carlos Espinosa. Fue él quien generosamente lo publicó de nuevo en Termino Editorial, rescatándolo así de la mano opresiva de la censura castrista. En abril de 1971, Rolando Rodriguez, a la sazón director del Instituto del Libro en Cuba, me llamó a su oficina para informarme personalmente que Juego de damas, que había sido recientemente publicado, contenía poemas contrarrevolucionarios, de claras alusiones a la policía, por lo que su edición iba a ser destruida. Eran los días de nuestra salida de la Seguridad del Estado, y de la recien infame autocrítica a la que Heberto Padilla y yo nos vimos obligados a aceptar, y que desencadenaría lo que se conoce como el Caso Padilla.
Cosas extrañas han continuado sucediendo con mi libro, al extremo de que la imprenta de Denver, donde Espinosa imprimió el libro, cosió al revés esa nueva edición y hubo que rehacerla. No se dieron cuenta hasta que recibimos los libros. De esa curiosa edición (ahora una reliquia bibliográfica) quedan unos cuantos ejemplares, que con gusto ilustraré personalmente para los que se interesen en obtener una copia del mismo. Los interesados pueden escribirme a BelkisBell@Aol.com, para información.
De nuevo, gracias, querido Santiago, y gracias, querida Isis, por ser tan generosos.
Nota: Foto de Belkis, por Santiago Martin, el 10 de julio de 2009, en Padilla Cigars, durante la presentación del libro Calentando el brazo, del propio Martin.
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Sunday, July 12, 2009
Presentación del libro de poemas Calentando el brazo, de Sangiago Martin, en Padilla Cigars
Santiago leyendo sus poemas



Santiago con la obra donada por el pintor Arturo Cuenca, para contribuir a Linden Lane Magazine
Elena Tamargo presentando el libro Calentando el brazo



Santiago leyendo sus poemas



Santiago con la obra donada por el pintor Arturo Cuenca, para contribuir a Linden Lane Magazine
Santiago y Elena Tamargo
El querido amigo y pintor Arturo Cuenca con Belkis
Elena Tamargo presentando el libro Calentando el brazo

La conocida actriz cubana Ana Lidia Méndez
RigoPalma interpretando una de sus canciones

El viernes 10 de julio, presentamos en Padilla Cigars el libro de poemas Calentando el brazo, de Santiago Martin, publicado por las Ediciones Lunáticas ZV, de París, que dirige Zoé Valdés. La Fundación Apogeo, a su vez, realizó un excelente trabajo de organización para ofrecernos no sólo una breve lectura de algunos de los poemas de Santiago Martin, sino un escueto pero excelente acto cultural. La presentación del libro a cargo de la ensayista y poeta cubana Elena Tamargo fue tan apasionada como entusiasta y nos transportó a esos años vivenciales del poeta Heberto Padilla, a quien Santiago Martín dedica su libro. Por su parte, la actriz cubana Ana Lidia Méndez hizo una excelente lectura teatral de una parodia sobre la situación cubana, mientras que el joven y talentoso cantante Rigo Palma nos deleitó con sus interpretaciones.
Quiero agradecer a Santiago, en nombre mío y de Padilla Cigars, el haber dedicado su libro a la memoria de Heberto, y por su poema a mi persona. Y además, agradecerles a Santiago y a Zoé Valdés (editora del libro) por su generosidad y gentileza al donar a Linden Lane Magazine el importe de la venta de Calentando el brazo.
Gracias, amigo Santiago (Baltasar) por tu libro y tu amor a la cultura. Te deseo que la Fundación Apogeo continúe dando frutos en Miami.
Estas fotos son de Bernardo Dieguez http://bdieguez-photography.blogspot.com/
Ver el otro post sobre el acto, con fotos de Ena Columbié en http://www.lacasaazulcubana.blogspot.com/
Quiero agradecer a Santiago, en nombre mío y de Padilla Cigars, el haber dedicado su libro a la memoria de Heberto, y por su poema a mi persona. Y además, agradecerles a Santiago y a Zoé Valdés (editora del libro) por su generosidad y gentileza al donar a Linden Lane Magazine el importe de la venta de Calentando el brazo.
Gracias, amigo Santiago (Baltasar) por tu libro y tu amor a la cultura. Te deseo que la Fundación Apogeo continúe dando frutos en Miami.
Estas fotos son de Bernardo Dieguez http://bdieguez-photography.blogspot.com/
Ver el otro post sobre el acto, con fotos de Ena Columbié en http://www.lacasaazulcubana.blogspot.com/
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